¿Has prometido delante de Dios y delante de la iglesia?

Es muy peligroso prometerle a Dios y no cumplirle, es peligroso no complir con la profesión de fe hecha en nuestra iglesia

Dios toma encuanta cada palabra de compromiso y fidelidad

“Pelea la buena batalla de la fe; haz tuya la vida eterna, a la que fuiste llamado y por la cual hiciste aquella admirable declaración de fe delante de muchos testigos. Teniendo a Dios por testigo, el cual da vida a todas las cosas, y a Cristo Jesús, que dio su admirable testimonio delante de Poncio Pilato, te encargo que guardes este mandato sin mancha ni reproche hasta la venida de nuestro Señor Jesucristo,…” 1 Timoteo 6:12-14 (NVI)

Delante de Dios y de la iglesia se promete fidelidad, consagración y sometimiento a Dios. Estas palabras pasan fácilmente por nuestra boca, pero realmente esto demanda una vida totalmente dedicada a la comunión con Dios para poder cumplirlas. Sin embargo, esto no debe ser una carga frustrante, sino más bien, la bendición de disfrutar la vida nueva en Cristo, el gozo de la salvación y la gracia de servirle a nuestro salvador.

Anímate y se fiel y obediente a Dios en tu iglesia.

No andes de templo en templo, de congregación en congregación, se perseverante en la fe. Debemos fortalecernos en el señor ejercitándonos en la fe mediante obras buenas que honren a Dios, y para esto es importante perseverar en una congregación, porque es necesario que seamos de bendición en el crecimiento de nuestros hermanos en la fe, y que también como iglesia estemos organizados y complementados para predicar el evangelio a los que aún viven sin esperanza y sin consuelo.

Prometimos a Dios adorarle y servirle siempre, esto debemos cumplirlo porque de ello Dios nos pedirá cuenta, es por eso que debemos ser diligentes y responsables en cumplir lo que hemos prometido, Dios ha tomado en cuanta nuestras palabras y espera que cada día a través de la buena relación que edifica a la congregación trabajemos para su reino. Los que pretenden estar sirviendo a Dios sin formar parte de una congregación, seguramente están carentes de crecimiento cristiano y por lo mismo, seguramente viven sin responsabilidades en el ejercicio de la fe.

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