Amar al prójimo es característico de ser hijos de Dios

Nos gusta escuchar que Dios nos ama, pero muchas veces no nos gusta escuchar a Dios cuando nos dice: ama…

“Les hablo así, hermanos, porque ustedes han sido llamados a ser libres; pero no se valgan de esa libertad para dar rienda suelta a sus pasiones. Más bien sírvanse unos a otros con amor. En efecto, toda la ley se resume en un solo mandamiento: «Ama a tu prójimo como a ti mismo». Pero, si siguen mordiéndose y devorándose, tengan cuidado, no sea que acaben por destruirse unos a otros.” Gálatas 5:13-15 NVI

Amar al prójimo es el resumen de toda la ley; aunque se procure una vida de obediencia a los demás mandamientos, sino amamos a nuestro semejante somos hallados transgresores de toda la ley. El amor al prójimo son acciones concretas de bienestar, pero también implica el perdón de toda ofensa, aunque esta haya sido de manera deliberada.

Entiéndase como la ley de Cristo; obedecer a Dios, dar frutos de nuestra conversión. Amar al prójimo debe ser parte de nuestro estilo de vida como creyentes en Jesucristo, es la característica principal de los hijos de Dios.  Por lo mismo se trata de crear lasos de colaboración mutua para el mutuo bien y para el de los demás.

Si Dios nos amó y entregó a su propio hijo para constituirnos sus hijos, amar al prójimo debe ser la manifestación de vivir esta bendición como una realidad en nuestra vida; la bendición de ser hijos de Dios. El que no ama al prójimo no es hijo de Dios. Si Dios nos recibió carentes de toda buena obra, así mismo debemos tratar a los demás. Libres de todo anhelo egoísta e hipócrita, no debemos esperar recompensas de las personas a cambio de nuestras acciones benebolentes, nuestra recompensa viene de Dios.

Así como Dios nos ama debemos amar a nuestro semejante. Pero también, así como nosotros anhelamos el bien para nuestras vidas, debemos no solo anhelar el bien de nuestro prójimo, sino que también debemos procurarlo. Hoy es un buen tiempo para seguir siendo bendecidos divinamente, al amar como Dios ama.

La Biblia también dice:

“Queridos hermanos, amémonos los unos a los otros, porque el amor viene de Dios, y todo el que ama ha nacido de él y lo conoce. El que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor.” 1 Juan 4:7-8 NVI

“»Así como el Padre me ha amado a mí, también yo los he amado a ustedes. Permanezcan en mi amor. Si obedecen mis mandamientos, permanecerán en mi amor, así como yo he obedecido los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Les he dicho esto para que tengan mi alegría y así su alegría sea completa. Y este es mi mandamiento: que se amen los unos a los otros, como yo los he amado. Nadie tiene amor más grande que el dar la vida por sus amigos. Ustedes son mis amigos si hacen lo que yo les mando.” Juan 15:9-14 NVI

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