Hay lugar para ti bajo la sombra protectora de Dios

No podemos vacilar contra satanás que busca nuestra destrucción, cada vez que por la incredulidad de nuestro corazón nos alejemos de Dios el peligro será real y la caída nuestra será sólo cuestión de tiempo.

El que vive bajo la sombra protectora del Altísimo y Todopoderoso, dice al Señor: «Tú eres mi refugio, mi castillo, ¡mi Dios, en quien confío!» Sólo él puede librarte de trampas ocultas y plagas mortales, pues te cubrirá con sus alas, y bajo ellas estarás seguro. ¡Su fidelidad te protegerá como un escudo! Salmo 91:1-4 RVR1960

Hay momentos en los que podemos sentirnos acabados y con un futuro totalmente nublado por las circunstancias que nos ha tocado enfrentar. Es por lo mismo que debemos aprender a confiar en Dios, para que en cada adversidad acudamos a Él en busca del refugio y de la fortaleza.

Además, Dios siempre está en cada circunstancia, primero porque quiere infundirnos fuerza y darnos su protección, y también porque en su abundante gracia canaliza cada adversidad para el bien de su pueblo. Así que, no temamos a la adversidad, porque Dios ahí está, y porque ahí siempre habrá un buen propósito divino para nuestra vida.

La Biblia también dice:

“Bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová. Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto.” Jeremías 17:7-8 RVR1960

Ten misericordia de mí, oh Dios, porque me devoraría el hombre; Me oprime combatiéndome cada día. Todo el día mis enemigos me pisotean; Porque muchos son los que pelean contra mí con soberbia. En el día que temo, Yo en ti confío. En Dios alabaré su palabra; En Dios he confiado; no temeré; ¿Qué puede hacerme el hombre? Salmos 56:3 RVR1960

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