Dios hizo este nuevo día para tu alegría

No perdamos la oportunidad de sonreírle a Dios en cada nuevo día, no dejemos pasar la bendición de hacerle bien a nuestro prójimo cada vez que recibimos el regalo de un nuevo amanecer.

¡Te daré gracias porque me respondiste, porque eres mi salvación! La piedra que desecharon los constructores ha llegado a ser la piedra angular. Esto ha sido obra del Señor, y nos deja maravillados. Este es el día en que el Señor actuó; regocijémonos y alegrémonos en él. Salmos 118: 21-24 RVR1960

No hay día en el que Dios no actué en nuestro beneficio, Él nos ama tanto que nos dio a su Hijo para salvarnos. Si el que no escatimó ni a su propio hijo, sino que lo entregó por nosotros, ¿cómo no nos dará con Él todas las cosas? Dios no ha dado el don de la salvación a través de su Hijo Jesucristo y todos los días nos da la oportunidad de disfrutar esa bendición.

Cada día que Dios nos concede vivir trae consigo bendiciones de alegría, el día es una oportunidad para recibir la gracia de Dios y también para ser instrumentos de Dios. Debemos aprovechar el tiempo haciendo el bien al prójimo, honrando a Dios como fieles mayordomos de la creación y también como custodios de nuestros hermanos.

Aunque los días parezcan difíciles hay que recibirlos con alegría, porque cada día traerá consigo la bondad de Dios para nuestra vida. Deseo con la fuerza de mi corazón que en cada amanecer sonrías a Dios y a todos los que te rodean, porque ellos son también bendiciones de Dios para alegrarte.

Dios hizo este nuevo día para alegrarte, pero también tu eres la alegría de Dios, por eso Dios no sólo hizo este nuevo día, sino que también ha puesto al alcance lo que tú y yo necesitamos para estar bien en este nuevo día; ha puesto a nuestro alcance su gracia infinita para que con ella nuestras vidas pueda experimentar la alegría de la gloria celestial.

Vivamos también este día maravilloso para intentar darle a alegría a las personas con las que tengamos contacto, quizás así esta nueva oportunidad de vivir será más grata y placentera, porque seguro Dios nos dará más dicha por intentar ayudar a otros a mirar este día como una bendición a pesar de sus propios afanes y pruebas.   

La Biblia también dice:

No temas, tierra, sino alégrate y regocíjate, porque el Señor hará grandes cosas. Joel 2:21 NVI

Pero yo le cantaré a tu poder, y por la mañana alabaré tu amor; porque tú eres mi protector, mi refugio en momentos de angustia. Salmos 59:16 NVI

Oraciones:

  • Que Dios llene tu corazón de alegría.
  • Que tu iglesia sea una comunidad que inspire alegría a los que están tristes.
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