Acerquémonos confiadamente a Dios para disfrutar de Él

Dios es el que nos invita a acercarnos a Él, porque ha logrado la posibilidad para que podamos estar en su presencia y recibir la abundancia de su amor y de su gracia. Dios a través de la gracia de Cristo ha abierto camino para que nos podamos acercar a Él.

“Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones.” Santiago 4:8 RVR1960

Nuestro acercamiento a Dios debe ser sincero, es decir, debemos aceptar la necesidad del arrepentimiento y del perdón. Nadie puede pretender acercarse a Dios si no reconoce su santidad y la necesidad de ser santificado, lo cual también implica una renuncia a la antigua manera de vivir.

Cuando estamos cegados por el orgullo no podemos acercarnos a Dios, esto nos afecta en gran manera, porque la relación con Dios es necesaria; no solamente que es nuestro deber someternos a nuestro Creador, sino también, porque necesitamos de Dios como nuestro Redentor, y por lo mismo necesitamos su perdón y la santificación para estar en una grata relación.

Debemos ser humildes, porque Dios resiste a los soberbios y el mal los destruye. Lo único que nos da verdadero bienestar es la comunión con Dios y para ello debemos acercarnos con toda mansedumbre, pues hasta Él mismo para acercarse a nosotros se humanó, se hizo carne y murió para salvarnos.

Cuando buscamos la santificación delante de Dios, podemos orar y nuestras oraciones no tendrán ningún estorbo, de esta manera podemos disfrutar de la bendición de mantener una íntima relación con Dios de gozo permanente, también disfrutaremos de su protección. Cuando nos acercamos a Dios en arrepentimiento, fe, obediencia y en oración podremos disfrutar la manifestación de su presencia.

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