A Dios podemos llamar en oración por auxilio en cualquier adversidad

Nuestra confianza debe estar en Dios quien con toda disposición se ofrece a ser nuestro auxilio en las tribulaciones, porque de inmediato y con eficacia nos atiende para ayudarnos a supéralo todo, aquello que atente contra nuestro bienestar y salvación.

El nombre de Dios es glorioso, todopoderoso, es amor y misericordia, por ello ahí estamos seguros, al ser nuestro refugio le da paz y estabilidad a nuestras vidas. La paz es también el resultado de sentirnos seguros en Dios, porque no importa lo que se levante contra nosotros, o las situaciones diversas que enfrentamos, al saber que Dios es nuestro socorro el miedo que paraliza se diluye, y vamos hacia adelante con seguridad, además de que en nuestra vida diaria y en nuestros roles no dejamos de ser productivos.

Al ser el que creó los cielos y la tierra el que está a nuestro cuidado y atento a nuestro clamor de auxilio, la vida puede ser disfrutada a pesar de todo lo negativo que se opone a nuestro bienestar. Dios es eterno, no es creado, no depende de nada, más bien todo depende de él, porque él lo creó todo. Así que está por encima de todo lo que existe y nada puede dañarnos más de lo que permita, o nada si el determina que nada nos toque.

A nuestro clamor Dios atiende, porque su interés por ayudarnos ha sido demostrado de la manera más grande y amorosa, pues Cristo entregó su vida para salvar la nuestra, así que en cualquier tiempo difícil nunca el poder de Dios nos dejará desprotegido, sino que siempre actuará para darnos seguridad y victoria. Así que debemos orar con esmero y confianza para que el auxilio de Dios se manifieste en nuestras vidas.

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