Palabras de castigo y dolor por la paga de nuestros pecados – Mateo 27:46-47

Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? (Palabras de Castigo y Dolor por la paga de nuestros pecados) Mateo 27:46-47

“Cerca de la hora novena, Jesús clamó a gran voz, diciendo: Elí, Elí, ¿lama sabactani? Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” Mateo 27:46-47 RVR1960

En medio de la  agonía incesante, Jesús sufrió el abandono del Padre, descendió al infierno en nuestro lugar para sufrir el castigo de nuestros pecados. Cristo sufrió la separación que provocó el pecado entre Dios y nosotros, y de igual modo sufrió la agonía que sufre el alma humana por la ausencia de Dios. Con este abandono que Cristo sufrió nos unió con el Padre.

Por eso las palabras que narra el profeta Isaías: Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebrantos; y como que escondimos de él rostro, fue menospreciado y no lo estimamos. Ciertamente llevó el nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por sus yagas fuimos nosotros curados. Isaías 53:3-5

Hoy nosotros ya no debemos seguir cargando con lo que Jesús ya cargó, no debemos seguir sufriendo por lo que él ya sufrió. Debemos recibir con fe a Cristo y su obra y arrepentirnos de nuestro pecado, para que nuestro pecado sea perdonado y para que también nuestra culpa sea quitada. En lugar de la muerte y el dolor, hoy podemos tener gozo y vida eterna por la muerte sacrificial de Jesucristo. Por Cristo fuimos unidos al Padre, y por ello debemos disfrutar la presencia permanente de Dios en nuestras vidas.

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