Hay maravillosas promesas y esperanza al instruir a nuestros niños y niñas

Tomé esta foto pensando en el deber que tenemos los padres de instruir a los niños y niñas en la palabra, para que de esa manera aprendan que todos tenemos reconocer a Cristo como nuestro Señor y salvador personal, ya que no importando la edad, el pecado que heredamos de nuestros primeros padres nos hace tener la necesidad del arrepentimiento y del perdón para salvación.

En el mandato de instruir a nuestros niños y niñas hay promesas alentadoras, pues si lo hacemos así no se apartarán del buen camino: “Instruye al niño en su camino, Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.” Proverbios 22:6. Serán alegría para los padres: “…El hijo sabio alegra al padre, Pero el hijo necio es tristeza de su madre.” Proverbios 10:1.

Y es que precisamente, cuando los hijos conocen la verdad, escuchan el mensaje del evangelio son movidos por Dios para anhelar la sabiduría y a Cristo, de esta manera son salvos y preparados para hacer bien las cosas en la vida; “y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús.” 2 Timoteo 3:15. Si algunos están fuera del camino y haciendo lo malo después de conocer la palabra, oremos y tengamos la esperanza que pronto volverán a la senda de Cristo.

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