Es posible prosperar en medio de lo difícil

A pesar de las sequedades en un mundo caído estaremos bien cuando dependemos de Dios, cuando somos vivificados y protegidos por su presencia que es eficaz por Cristo. No pensemos que los malos momentos pueden arruinar nuestras vidas y futuro, tampoco hay que confiar en los buenos tiempos o en nuestros propios medios como para el éxito de la vida.

Debemos mantener la comunión con Dios y seguir su dirección, lo cual demanda hacer caso a su palabra, reconocerlo en todo nuestro andar y procurar que todo nuestro ser y hacer sea para su alabanza. “Sigan por el camino que el Señor su Dios les ha trazado, para que vivan, prosperen…” Deuteronomio 5:33

El verdadero éxito llega cuando hacemos las cosas de manera correcta y para la gloria de Dios, ya que esto mismo es lo mejor que podemos lograr, pues acatar la voluntad de Dios y vivir para su gloria nos hace disfrutar el gozo incomparable que trasciende cualquier circunstancia difícil. Cuando los males nos rodean, Dios hace escudo en nuestro derredor y cuando todo escasea sus bondades no se agotan.

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