Dios es bueno

Dios es bueno, creó todas las cosas buenas para su alabanza, pero también para nuestro deleite y como provisión necesaria para que vivamos. Nosotros fuimos creados buenos, y aunque satanás se apoderó de nuestras vidas esclavizándonos en el pecado, Dios nos dio al salvador, y a pesar de nuestras maldades nos concede la oportunidad del perdón para disfrutar permanentemente de él.

«Todo lo malo que vivimos y sufrimos es el resultado del pecado y de vivir para satanás y el mundo. Hoy necesitamos volver al Creado, reconocer que fuera de él no hay ningún bien, sino destrucción y muerte espiritual. Todas las promesas de Dios para el vivir diario y para la eternidad se cumplen creyendo en Cristo, así nuestra vida puede ser encaminada hasta que todo vuelva a ser como cuando fuimos creados perfectos y no sufríamos ningún mal.»

Dios nos muestra siempre lo bueno que es, porque sin merecerlo quiere sacarnos de la condenación en donde estamos por causada del pecado y llevarnos a la comunión con él, ya que solo así podemos estar seguros de que un día se acabarán nuestros pesares.

Todo el deseo por buscar lo mundano, lo pasajero y que se opone a Dios manifiesta el poder que satanás tiene para convencernos o sujetarnos a sus propósitos malignos y destructivos. Pero, debemos prestar atención a la obra de Dios y su ofrecimiento en el evangelio, porque cada acción de Dios en la historia de la humanidad ha sido buena, y desde el principio a anunciado en ellas la redención en Cristo.

Las obras de Dios están llenas de amor, porque nunca ha cerrado las puertas para nadie, todos los que vienen a él arrepentidos de pecar son recibidos, y esto sólo puede ser posible por parte nuestra cuando la obra de Dios opera en nosotros para convencernos y guiarnos hasta él. Además, podemos llegar hasta Dios porque él se ha acercado a nosotros a través de Cristo, pues es Dios el que busca al perdido para salvarlo.

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