Somos testigos de Cristo

Como obediencia a Dios, por nuestra mayor pasión en la vida y porque debemos disfrutarlo hay que compartir el evangelio, porque si en realidad hemos sido impactados por Cristo y nos gozamos en él, esto debe ser una realidad en nuestras vidas.

“Mas Pedro y Juan respondieron diciéndoles: Juzgad si es justo delante de Dios obedecer a vosotros antes que a Dios; porque no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído.” Hechos 4:19-20

Cristo nos encomendó llevar el evangelio hasta lo último de la tierra y para ello nos aseguró su presencia la cual hace posible esta labor a pesar de las adversidades y porque los resultados en el corazón de las personas por el evangelio dependen de él.

Como obediencia a Dios le servimos, ya que también de esto nos pedirá cuentas, y parte del desarrollo de la fe y el disfrute de las bendiciones hoy dependen de esto. Dios siempre se manifiesta en la vida de las personas cuando Cristo es recibido, hace grandes obras en las personas cuando se rinden a Cristo y claman a él a través de Cristo.

La bendición al testificar de Cristo nos ayuda a confiar más en Dios, lo podemos conocer y así somos mas afirmados en Cristo, y por lo mismo podemos disfrutar más en la vida, porque así también nosotros aprendemos a buscar todas las cosas en Dios a través de Cristo.

El mensaje que tenemos que anunciar a todos, es sobre el derramamiento de sangre, muerte, resurrección de Cristo y que él es el único salvador porque logró lo que nadie más logrará, nos liberó del poder de satanás, de la maldición del pecado y nos dio la victoria sobre la muerte.

Aunque nosotros no vimos todo esto que contiene el menaje del evangelio, ni escuchamos directamente de él sus palabras, por la fe lo creemos, está registrado en la Biblia y lo hemos vivido de manera espiritual por la manifestación y aplicación de Espíritu Santo, así que de esto debemos hablar.

A pesar de toda oposición y ocupación no hay que ser negligentes, desinteresados o temerosos como para no cumplir con la encomienda de Cristo, porque esto es el anhelo de Dios, que los seres humanos sean salvos, y como no hay otro medio o forma, siempre Cristo debe ser predicado.

Hay que estar dispuestos a entregarlo todo por Cristo, así como él lo dejó todo y tomó la cruz para salvarnos. No veamos esto como algo gravoso para nuestra vida, sino como la oportunidad de disfrutar a Cristo, la salvación y como el privilegio y la bendición de compartir el evangelio que Dios nos reveló por su gracia para salvarnos.

Compartir