Completa salvación

La obra de nuestra salvación en la cruz siempre fe la obra de Dios en Cristo, los tiempos y las circunstancias estuvieron bajo su control, y aunque permanentemente satanás quiso impedir la manifestación del gran amor de Dios, no pudo, pues la gracia de Dios siempre sobre pasar el poder del mal y del pecado, el poder de Dios siempre mantendrá sujeto a satanás mientras llega su destrucción eterna en el día final.

«Cristo sabia cada etapa de su ministerio terrenal, tenía pleno conocimiento de lo decretado en la eternidad porque él es Dios, así que nada lo sorprendía y él mismo manifestaba a sus discípulos cuando el tiempo de su cruz estaba por llegar y cuando se hubo cumplido el tiempo tal y a como fue anunciado en las escrituras. Por esto a la hora de morir Jesús no renuncio a la cruz, pues, aunque sabia el sufrimiento que le esperaba, voluntariamente aceptó entregar su vida para salvarnos.»

En el acto más importante de la cruz Jesús manifestó ser humano, por eso sintió sed, pero también fue la ocasión para que se revelara la condición humana por la que estuvo colgado en el madreo, por eso en lugar de darle agua, pusieron vinagre en su boca, lo cual también indicaba, que lo que estaba sucediendo era obra de Dios, ya que así se había profetizado. Cuando el mundo había oído que el hijo de Dios en encarnado estaba en la cruz, él completó su obra dejándose sacrificar, porque así, por su derramamiento de sangre seriamos libres del pecado y de la culpa.

Jesús se aseguró que todo estuviera listo para poder morir cumpliendo con nuestra obra redentora, no entregó su espíritu, sino hasta que el mundo supiera la condición humana depravada y alejada de Dios, y que su muerte era necesaria, como también era necesaria su condición humana, porque, aunque es Dios el que quiso salvar a la humanidad, como Dios no puede sangrar ni morir, pero como hombre sí. Y así fue como el Dios hecho humano completó nuestra salvación muriendo en la cruz.

Compartir