Oremos por la paz y sembremos la semilla de la paz en el mundo y en los corazones

Oremos por la paz del mundo, la oración no tiene el propósito de cambiar la voluntad de Dios, pero el propósito de Dios es que exista la paz. Por esto es por lo que, debemos pedir que la voluntad del ser humano seda ante la voluntad divina. Nuestra oración, también tiene que ser por la justicia y por la protección de las personas vulnerables. Nuestra plegaria debe ser para que Dios en su infinita misericordia sacie con la justicia a los que tienen hambre y sed de ella. “Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.” Mateo 5:6

Ante un conflicto entre naciones, no necesitamos conocer a fondo los problemas como para orar a favor o en contra de alguien, ya que todos los que creemos en Cristo, somos sembradores de paz. Debemos orar por la paz del mundo y de los seres humanos en particular, y hay que actuar en nuestro entorno con acciones de paz. “Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.” Mateo 5:9

Que Dios proteja a todas las personas inocentes ante causas que no lo glorifican, que traiga consuelo a los que están de luto, y que Dios convenza a todos, de que fuera de él no hay paz en el alma ni en la sociedad. Anhelemos que pronto llegue el alivio a todos los que sufren por las malas decisiones y acciones humanas, y que también la justicia de Dios sea manifestada para que se establezca la paz.

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