Aceptemos el sacrificio de Cristo para salvación y esperemos con gozo su segunda venida

A causa del pecado de Adán, Dios pronunció sentencia de muerte sobre todos los seres humanos, pero también por medio de la muerte de un solo hombre muchos obtenemos la vida eterna. Para esto Cristo se humanó, porque el vino como nuestro sustituto así enfrentó la muerte como maldición por nuestros pecados y con este sacrificio nos libró de la condenación eterna y nos encausó a la gloria celestial para vivir eternamente.

«Cristo ascendió al cielo y fue recibido porque su obra como Salvador fue consumada perfectamente, ahora intercede por nosotros para que satanás el acusador no logre su propósito destructor.  El maligno ya fue vencido por Cristo, y al depender y confiar en Cristo mediante la fe nosotros también cada día participamos de esta victoria. Hoy debemos esperar a Cristo con gozo y con un corazón agradecido sirviendo en todo para su gloria.»

Un día Cristo hará que nuestra salvación sea plena, lo veremos cara a cara y seremos exaltados por él, esto nos hace esperarlo con seguridad de un mejor porvenir.  No así aquellos que todavía viven para el pecado pues son esclavos del pecado al no ser liberados por la falta de fe en Jesucristo, por lo mismo no han recibido el perdón y esto les hace vivir bajo condenación, y cuando Cristo venga enfrentarán el juicio final y recibirán la sentencia de condenación eterna.

Los que esperamos a Cristo seguros de que recibiremos la gloria celestial no es porque seamos mejores que los demás, sino que hemos considerado el sacrificio de Cristo en favor nuestro y como un sacrificio suficiente para que seamos aceptados y perdonados por Dios. Por esta misma obra de Cristo, confiamos que vamos a perseverar hasta el día de su segunda venida, firmes en nuestra fe y en nuestras convicciones de que Cristo es nuestro señor y Salvador y que no debemos nada delante de Dios pues todo fue pagado ya en la Cruz del calvario por este perfecto y completo sacrificio de Cristo.

Cuando Cristo regrese por segunda vez será para que los salvos reciban la promesa de la plena salvación, estos son los que antes de la segunda venida de Cristo crean en él y lo reciban como Salvador. El retorno de Cristo será glorioso, no volverá a tener contacto con el pecado, pues en la primera avenida vino para cargar con todo el pecado para salvación. Ahora Cristo vendrá solamente para recompensar a los que creyeron para salvación y a condenar a los incrédulos bajo condenación eterna. Aceptemos hoy el sacrificio de Cristo para nuestra salvación y esperemos con gozo su segunda avenida.

Compartir