Hay que cuidarse de las mentiras de satanás

No toda experiencia espiritual proviene de Dios, ni tampoco toda demostración de poder espiritual se relaciona con Dios. Satanás existe y tiene poder, y todo propósito del maligno es oponerse al bien que Dios quiere para nuestras vidas, por eso busca confundir a las personas haciéndose pasar por ángel de luz. Satanás siempre ha procurado imitar a Cristo, para que muchas personas caigan en sus trampas destructoras.

«Los falsos profetas, religiones y sectas están bajo la influencia de satanás, porque su mensaje es falso, es una palabra de mentira disfrazada de verdad. Cada palabra y acto de quienes se dicen ser profetas de Dios, o lo que cada religión realiza debe ser probado conforme a la Palabra de Dios. En la Biblia tenemos el mensaje de Dios y todo lo que él ha prometido que ocurrirá en su pueblo y la manera como esto sucederá.»

Cuando en verdad un creyente es conocedor del evangelio, vive centrado en él y profundizado, no podrá ser desviado, porque el Espíritu Santo opera precisamente en la vida de los creyentes para afianzarlos en la verdad, para ayudarlos a practicar la vida cristiana justamente a través del evangelio.

Aunque un hecho sea dramático y poderoso, si no es conforme a la Palabra de Dios debe ser rechazado porque no es obra de Dios. No importa si las palabras de muchos perecen profundas y atractivas, sino es el mensaje de la Biblia esa palabra en lugar de acercarte a Cristo, te alejará de la verdad, y por esto mismo, debe ser rechazada.

Dios nunca se contradice en la Biblia y todo lo que promete se cumple porque es verás, pero él mismo nos ha advertido a través de su Palabra, que muchos falsos se levantarían. Así que, si vemos esto de un modo, podemos decir, que la obra de mentira de satanás servirá para que sean probados los que verdaderamente han entendido el evangelio y están experimentando a Cristo en sus vidas.

El mensaje central, es que Cristo es Dios y humano, que murió por nuestros pecados tal y como fue anunciado, que resucitó al tercer día conforme a La Escritura. Tenemos que confesar que Jesús es el Cristo, y por medio de la fe debemos creer en él y recibirlo en nuestra vida como nuestro único y suficiente Salvador. Ante esta verdad, queda descubierto lo que es falso, porque satanás quedó totalmente derrotado con la obra de Cristo y, además, porque cuando Dios revela a Cristo en la vida de nosotros, nos aferraremos a él. Así que, estemos alertas en el evangelio para no ser sorprendidos por el maligno mentiroso.

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