No dejemos de hacer el bien porque Dios nos recompensará

Satanás es malo y busca que nosotros hagamos lo malo, quiere que actuemos mal ante el mal que sufrimos, mal que él mismo provoca, más Dios quiere que siempre practiquemos el bien, porque es justamente con el bien que venceremos al maligno y toda su obra será derribada de nuestras vidas, ya que precisamente cuando vivimos haciendo lo bueno Dios nos bendice. Para poder hacer lo bueno se requiere un corazón perdonado y que está siendo transformado por el evangelio.

«El deseo en el corazón de Cristo es que actuemos con misericordia ante los que nos ofenden, y que ayudemos a los que actúan deshonrando su nombre, es decir, si sorprendemos a una persona cometiendo faltas hay que ayudarla para que sea restaurada. Tomemos en cuenta que el pecado deshonra en nombre de Cristo y destruye espiritualmente a las personas, y que la única manera de detener este mal es con la gracia del evangelio.»

No importan las circunstancias o el tiempo, nunca debemos dejar de comportarnos conforme a la gracia del evangelio, cuántas veces nos ofenden hay que responder con el bien, porque satanás espera deseando que nos cansemos de hacer el bien, porque así él triunfa, ya que Dios no puede bendecirnos cuando actuamos lejos de la gracia, ya que precisamente, Dios nos ha dado su gracia para sanar nuestro corazón y para vencer al diablo y el pecado.

Cuando hacemos lo bueno no esperemos recompensas de los hombres o razones de ellos para seguir haciendo bien. No olvidemos que la recompensa viene de Dios, y lo que es aún más importante, que no se nos olvide que Dios ya nos ha bendecido con su gracia salvadora, la cual no merecemos por pecar en contra de él. Así que no solamente evitemos hacer lo malo, sino que también procuremos hacer lo bueno y esto debe ser siempre.

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