Somos luz para todo el mundo

Dios quiere que seamos instrumentos para vencer la oscuridad en todos lados, es decir, Dios quiere que las tinieblas sean quebrantadas con el evangelio, que satanás sea destronado de los corazones de las personas que son esclavas de su poder por vivir en la condición espiritual de pecado. Al practicar el evangelio conforme a la palabra de Dios y al predicarlo se cumple este propósito.

«Cuando Cristo murió en la cruz pagó ante Dios la culpa por nuestros pecados, y de esa manera logró para nosotros el perdón de pecados, por eso de esta manera satanás no puede mantenernos espiritualmente bajo su voluntad pecadora. Aunque ahora toda vía cometemos faltas, al conocer la gracia del evangelio estamos seguros de que Dios nos perdona, nos restaura y fortalece ante el mal, y como Cristo ha obedecido, su obediencia es nuestra, así Dios no nos rechaza y nos ayuda para obedecer su palabra.»

Al tener la experiencia del evangelio en nuestras vidas, y al disfrutar todas las bendiciones espirituales que de él emanan, nos debemos convertir en esos testigos naturales que hablemos de la buena noticia que ha cambiado nuestra condición espiritual y nuestra vida. También por eso es importante que cada día conozcamos más a Cristo y que lo disfrutemos profundamente.

El deseo de Dios va siempre acompañado de todas las bendiciones que necesitamos para que se lleve a cabo, por eso no debemos dudar de ser lo que quiere que seamos y hacer lo que quiere que hagamos. Dios nos da la salvación gratuitamente y nos llena del poder del Espíritu Santo para que podamos alumbrar en todas partes.

Dios nos da también todos los recursos necesarios para que cumplamos con la encomienda de dar a conocer el evangelio, por lo tanto, no esperemos para mañana lo que hoy tenemos que hacer. No digamos que no podemos, porque Dios se encarga de que sea posible llevar a cabo la misión, y confiemos que también los resultados vendrán por su obra.

No dudemos de que la luz vencerá a la oscuridad, vivamos y compartamos el evangelio con la seguridad que la luz ya ha triunfado sobre la oscuridad. Así que seamos esa luz que alumbre en todo el mundo, porque aun cuando de manera personal no podemos llegar a todas partes, podemos estar participando de muchas maneras, por eso hay que ser luz a donde estamos, pero siempre con una visión mundial. Comencemos a alumbrar ahora mismo.

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