La presencia de Dios nos llena de paz y de fortaleza

Cuando nuestra mente está concentrada en Dios podemos estar en calma, porque en Dios encontramos paz y esperanza. Dios nos concede tener la seguridad de que él está con nosotros y de que su obra es en favor de nosotros. Aunque las adversidades en el mundo sean muy fuertes, mayor es la seguridad que Dios nos da al confiar en todas sus promesas y al ayudarnos a comprender que es poderoso para lograr sus buenos planes en nuestra vida.

«Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado. Confiad en Jehová perpetuamente, porque en Jehová el Señor está la fortaleza de los siglos.” Isaías 26:3-4 RVR1960

No dejemos que nos dominen los malos pensamientos de muerte o los pensamientos pesimistas al ver que las tribulaciones nos envuelven, porque si tenemos aseguradas las bondades de Dios en Cristo, entonces, nunca nos faltará su amor en esos procesos difíciles. Tengamos la conclusión de que el bienestar para la vida no es por la ausencia de las dificultades, sino la presencia de Dios que no nos deja y que nos fortalece.

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