Dios bendiga la vida de mi esposa

Dios bendiga a mi esposa y a todas las mujeres siervas de Dios.

Agradezco profundamente a mi esposa por su valioso apoyo en mi ministerio pastoral. Es cierto que la eficacia de nuestro ministerio depende totalmente de Dios, pero es a la esposa, quien precisamente Dios usa como ayuda idónea para que el ministerio rinda frutos.

Dios bendiga a todas las mujeres que sirven a Dios y a quienes son esposas de pastores las fortalezca mucho, porque aunque es una labor hermosa, siempre representa momentos muy fuertes. Que todos los varones tengamos el amor de Dios para amar a nuestra esposa como se debe y que podamos tratarla como a un vaso frágil tal y a como la Biblia lo indica:

En cuanto a ustedes, los esposos, sean comprensivos con sus esposas. Denles el honor que les corresponde, teniendo en cuenta que ellas son más delicadas y están llamadas a compartir con ustedes la vida que Dios les dará como herencia. Háganlo así para no poner estorbo a sus propias oraciones. 1 Pedro 3:7 DHH

No es que la mujer sea más débil que el hombre, es que ella fue diseñada por Dios para que nosotros podamos mostrar ternura y delicadeza, pero también Dios nos dio una esposa para que a través de ella lo honremos, de tal manera que, si no somos buenos esposos nuestras oraciones no serán oídas.

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