Dios se compadece de nosotros

Dios nos entiende y nos atiende cuando pecamos, pero Él espera de nosotros la confesión y el arrepentimiento 

“Por lo tanto, ya que en Jesús, el Hijo de Dios, tenemos un gran sumo sacerdote que ha atravesado los cielos, aferrémonos a la fe que profesamos. Porque no tenemos un sumo sacerdote incapaz de compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que ha sido tentado en todo de la misma manera que nosotros, aunque sin pecado. Así que acerquémonos confiadamente al trono de la gracia para recibir misericordia y hallar la gracia que nos ayude en el momento que más la necesitemos.” Hebreos 4:14-16 (NVI)

Debemos ser responsables y diligentes para crecer en la gracia,  lo cual significa; atender oportunamente nuestras necesidades espirituales. El arrepentimiento y la confesión deben ser característico de los creyentes que han entendido la gracia de Dios. Él perdona, restaura y nos ayuda a superar nuestras crisis espirituales, nuestros desánimos y desaciertos. Continuar leyendo «Dios se compadece de nosotros»

La ira es un peligro y es falta de autocontrol

Enojarse o no controla la ira nos pone en peligro y pone en riesgo a quienes nos rodean

“Mejor es el que tarda en airarse que el fuerte; Y el que se enseñorea de su espíritu, que el que toma una ciudad.” Proverbios 16:32 (RVR1960)

Es necesario evitar las situaciones que llevan al enojo. Es decir, hay que alejarnos de situaciones tóxicas que tengan el poder de  cambiar nuestro estado de ánimo y que preceden a una actitud o conducta de ira. Si hay discusiones que nos acaloran debemos evitarlas, porque es importante cuidar un estado de ánimo sano y no caer en el enojo descontrolado. Continuar leyendo «La ira es un peligro y es falta de autocontrol»

Dios nos conoce y nos renueva desde lo más íntimo de nuestro ser

Dios nos ayuda desde lo más profundo de nuestro ser para una vida nueva mediante su Palabra y el Espíritu Santo 

“Señor, tú me has examinado y me conoces; tú conoces todas mis acciones; aun de lejos te das cuenta de lo que pienso. Sabes todas mis andanzas, ¡sabes todo lo que hago! Aún no tengo la palabra en la lengua, y tú, Señor, ya la conoces.” Salmos 139:1-4 (DHH94I)

Dios es el único que nos conoce en lo más profundo de nuestras vidas, Él puede ayudarnos en aquellos pecados y maldades que ni nosotros mismos identificamos, porque brotan de lo más hondo de nuestro ser. Hay patrones que repetimos, gestos y acciones que tiene su raíz en nuestro interior y que muchas veces de manera inconsciente nos llevan a actuar negativamente. Por tal razón, es Dios y sólo Dios el que puede ayudarnos en la transformación de nuestras vidas, porque a la perfección nos examina y porque él tiene la Palabra que justamente necesitamos. Continuar leyendo «Dios nos conoce y nos renueva desde lo más íntimo de nuestro ser»

Todo lo creo Dios bueno y nos hizo para ser felices

El pecado corrompió todo lo bueno y provocó dolor en la humanidad, pero Dios quiere restaurarlo todo 

“Todo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha puesto eternidad en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin. Yo he conocido que no hay para ellos cosa mejor que alegrarse, y hacer bien en su vida; y también que es don de Dios que todo hombre coma y beba, y goce el bien de toda su labor.” Eclesiastés 3:11-13 (RVR1960)

Toda la creación es el espejo y el reflejo de lo bueno que es Dios. El sabio Creador hizo todas las cosas en perfecto funcionamiento y encaminó todo a un buen propósito. Los seres humanos fuimos creados con la capacidad para relacionarnos con todo lo que existe, fuimos hechos para corresponder de manera razonada y ordenada en consecuencia con el propósito del Creador, pero el diablo provocó la caída. Continuar leyendo «Todo lo creo Dios bueno y nos hizo para ser felices»

El Dueño y Señor del universo es también dueño de nuestra alabanza

El fin principal nuestro es glorificar a Dios y gozar de Él para siempre 

“Del Señor es la tierra y todo cuanto hay en ella, el mundo y cuantos lo habitan; porque él la afirmó sobre los mares, la estableció sobre los ríos. ¿Quién puede subir al monte del Señor? ¿Quién puede estar en su lugar santo? Solo el de manos limpias y corazón puro, el que no adora ídolos vanos ni jura por dioses falsos.” Salmo 24:1-4 (NVI)

Si Dios es dueño de todo cuanto existe, es también señor de todo. Por lo tanto, Dios sostiene, sustenta y dirige su creación, y al mismo tiempo, demanda de todos obediencia y sujeción. Para nosotros, el sujetarnos a Dios no es una obligación frustrante, sino por el contrario, cuando nos relacionamos con Dios lo hacemos como criaturas y como hijos, lo cual nos permite disfrutar su bondad divina. Continuar leyendo «El Dueño y Señor del universo es también dueño de nuestra alabanza»

Dios es perdonador de los que le buscan

Debemos ser diligentes delante de Dios en la búsqueda del perdón y de la santificación 

“Ten compasión de mí, oh Dios, conforme a tu gran amor; conforme a tu inmensa bondad, borra mis transgresiones. Lávame de toda mi maldad y límpiame de mi pecado. Yo reconozco mis transgresiones; siempre tengo presente mi pecado. Contra ti he pecado, solo contra ti, y he hecho lo que es malo ante tus ojos; por eso, tu sentencia es justa, y tu juicio, irreprochable.” Salmo 51:1-4 (NVI)

Los hijos de Dios no somos perfectos totalmente, estamos siendo perfeccionados por Él, por lo cual tenemos que ser diligentes y responsables en la comunión con Dios. Sin embargo, todo creyente ya no peca como esclavo del pecado, porque los que hemos creído en Cristo hemos sido libres del mal para servir a ahora a nuestro Salvador. Continuar leyendo «Dios es perdonador de los que le buscan»

Podemos ser salvos únicamente por el poderoso evangelio

Fuera de Cristo quien es el evangelio no hay salvación, todo ofrecimiento para salvación que no sea de Cristo es mentira de satanás para perdición 

“No me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para que todos los que creen alcancen la salvación, los judíos en primer lugar, pero también los que no lo son. Pues el evangelio nos muestra de qué manera Dios nos hace justos: es por fe, de principio a fin. Así lo dicen las Escrituras: «El justo por la fe vivirá.»” Romanos 1:16-17 (DHH94I)

Solo el evangelio puede liberarnos del poder del pecado; Cristo Jesús venció a satanás la fuente del pecado. Esta misma gracia sigue hoy operando en nuestras vidas para ser cada día transformado a la imagen de Cristo, porque aunque ya somos libres del pecado y de su consecuencia, aún tenemos una lucha contra el mal y en Cristo perseveramos hasta el día  en que seamos glorificados al recibir un nuevo cuerpo inmortal e incorruptible. Continuar leyendo «Podemos ser salvos únicamente por el poderoso evangelio»