Considera a Dios en tus planes para glorificarlo y para que te ayude en todo.

Toda nuestra vida y todo lo que hacemos lo debemos confiar en Dios, porque en él estamos siempre seguros y nos irá bien conforme a su plan y propósito. Lo antes dicho provocará que todo lo que hagamos, que todo lo que somos y tenemos lo devocionemos para la gloria de Dios, es decir que, en todo, por todo y con todo, tengamos como prioridad glorificar a Dios, y es que cuando Dios es glorificado siempre nos irá bien, por eso, aun cuando nos toque pasar por dificultades todo estará bien con la bendición de Dios.

“Encomienda a Jehová tus obras, Y tus pensamientos serán afirmados.” Proverbios 16:3 RVR1960

Dios nos creó con un propósito, y la única manera de estar en este propósito, es viviendo la vida en la comunión con él. Hoy tenemos la gracia de Dios, pues nos ofrece a través del evangelio la posibilidad de volver a él y, además, nos da la bendición de contar con la obra del Espíritu Santo quien obra en nuestra vida para recibir con la sabiduría del cielo la verdad del evangelio, y así mismo somos iluminados para comprender lo que Dios tiene para nosotros en esta vida y lo que Dios quiere hacer con nuestra vida en este mundo.

La ayuda fundamental que necesitamos para salir adelante con nuestros planes y propósitos vienen de Dios, por eso la comunión con Dios es indispensable, porque al reconocer quién es él, entonces le adoramos, nos refugiamos y siempre estaremos clamando para que nos conceda lo que necesitamos en cada jornada del día en esta vida peregrina. Cada dificultad es la oportunidad para aprender a confiar en Dios, pues justo ahí en donde ya no podemos, cuando no sabemos qué hacer y cuando todo parece perdido, podemos clamar al Dios bondadoso y poderoso, y seguramente nos responderá.

La garantía para el éxito en la vida y para recibir la verdadera prosperidad, es hacer la voluntad de Dios; es estar enfocados en lo que él ha decretado desde la eternidad para nuestra vida, aunque esto sea lo que a lo mejor no esperábamos. La verdadera satisfacción y lo que nos da felicidad, es ser conscientes de estar haciendo el deseo de Dios y de estar constantes en ellos a pesar de que aparentemente tengamos mejores posibilidades. Enfocados en el propósito de Dios es como contaremos con su ayuda para tener los mejores resultados en esta vida. Así que, considera a Dios en tus planes para glorificarlo y para que te ayude en todo.

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