Si no hay fe no hay comunión con Dios

En esta búsqueda de fe necesitas indispensablemente la Palabra pura de Dios y estar dispuesto a los procesos de la prueba de tu fe.

Por tanto, también nosotros, que estamos rodeados de una multitud tan grande de testigos, despojémonos del lastre que nos estorba, en especial del pecado que nos asedia, y corramos con perseverancia la carrera que tenemos por delante. Fijemos la mirada en Jesús, el iniciador y perfeccionador de nuestra fe, quien, por el gozo que le esperaba, soportó la cruz, menospreciando la vergüenza que ella significaba, y ahora está sentado a la derecha del trono de Dios. Hebreos 12:1-2 NVI

La relación con Dios se sostiene por la fe en Cristo, y en esa relación de fe somos transformados a la imagen de Cristo; la fe implica un cambio radical de rumbo, porque ahora nuestra atención está fijada en Cristo, lo cual trae como bendición la salvación y por lo mismo la perseverancia.

Hay muchos que nos han antecedido, los cuales consideraron todas las promesas que se revelaron en cuanto a Jesús como el Salvador. Hoy nosotros vivimos promesas cumplidas, las cuales incluso son puestas en el corazón, mediante lo cual somos convencidos divinamente para abrazar a Jesús y las promesas que aún falta por cumplirse.

Así que, hoy debemos vivir la fe en Jesús y en cuanto dependa de nosotros debemos procurar más fe para que nuestra relación con Dios sea más profunda. Recuerda que en esta búsqueda de fe necesitas indispensablemente la Palabra pura de Dios y estar dispuesto a los procesos de la prueba de tu fe.

 

La Biblia también dice:

La fe es la garantía de lo que se espera, la certeza de lo que no se ve. Hebreos 11:1

Vivimos por fe, no por vista. 2 Corintios 5:7

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