Dios nos libra del miedo que no nos deja vivir bien

No hay mejor experiencia que orar y ser escuchados, y esto se vuelve más deleitoso, cuando clamamos a Dios para que se manifieste en nuestras vidas y nos de seguridad para vivir en la certidumbre, que siempre va estar nuestro lado para acompañarnos y estar sin miedo en los valles peligrosos.

«Siempre que busquemos a Dios para que nuestro corazón se sienta seguro y para que seamos protegidos en el peligro, Él nos atenderá. Dios permite los peligros, porque es así como aprendemos a caminar con su presencia, y podemos conocer su suficiencia ante nuestras imposibilidades para librarnos de los tiempos malos.»

Hay momentos difíciles que tenemos que enfrentar en el futuro y si nos pasamos todo el tiempo bajo pensamientos negativos de lo que vendrá, la vida sería muy triste. Así que, aunque sabemos que hay tiempo de nacer y de morir, debemos buscar a Dios para que le de tranquilidad a nuestra vida.

Un corazón temeroso pierde la tranquilidad, la felicidad y se vuelve pasivo, es decir, se paraliza porque pierde el ánimo. Dios nos ayuda a mirar el futuro de manera positiva, porque aunque no sabemos lo que vendrá, nuestra confianza está puesta en Dios, quien tiene el control del futuro. Sólo Dios nos puede dar verdadera quietud y seguridad cuando nos encontramos en peligro, lo cual es común todos los días. Por esto,  la búsqueda de Dios debe ser una constante en nuestra vida, porque sólo así podemos ser libres de nuestros temores.

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