Nada ni nadie puede impedirnos que disfrutemos el amor de Dios

Por más que satanás quiera usar alguna dificultad para separarnos del amor de Dios no podrá, porque este amor es de Dios ha nosotros y Dios no puede ser vencido por el mal, pero también nosotros con este amor somos fortalecidos y por este amor también somos guardados del mal.

Nada ni nadie nos pueden separar el amor de Cristo, siempre tendremos su amor, el cual no puede ser impedido por ninguna adversidad; nada puede hacer que Dios nos deje de amar, porque Cristo ya pagó por nuestros pecados como muestra del amor de Dios, y porque él venció todos los poderes del mal. Así que por más atribulados que estemos, lejos que se disipe el amor de Dios, es con ese amor con el que venceremos toda dificultad.

El amor de Dios nos basta cuando perdemos todo, en nuestras debilidades podemos ser fortalecidos por este amor. Dios con su amor cobija a su pueblo, para que sienta total seguridad y a pesar de los tiempos difíciles la vida no deje de ser disfrutable, porque no hay nada más deleitoso que el amor de Dios.

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