Orar en el nombre de Cristo es el medio eficaz para hablar con Dios

Dios nos ofrece la felicidad o el gozo completo cuando en lugar de permanecer callados en nuestra miseria terrenal, clamamos a gran voz pidiendo las riquezas del cielo.

Por la presencia del pecado y la obra de satanás en el mundo y en la vida humana estamos muy necesitados, y en extremos desprovistos de toda clase de bien, tanto materiales como espirituales. Para muchos por las necesidades en el ámbito de la salvación y en cuanto al crecimiento cristiano, es urgente buscar la presencia de Dios en Cristo para ser suplidos de la gracia gratuita en la que hay perdón de pecados y la fortaleza espiritual, para que de este modo se honre a Dios con el tipo de vida que le agrada.

Todas nuestras necesidades deben ser puestas  en las manos de Dios, por eso constantemente debemos estar orando en el nombre de Cristo, seguros de que Dios nos atenderá conforme a sus riquezas, y que nos dará cuanto bien le haga falta a todo nuestro ser completos. Es así como, por Cristo tenemos acceso a todos los tesoros del cielo.

Debemos servirnos de Cristo saliéndonos de nosotros mismos, porque en Cristo hay riquezas y fortaleza, y en nosotros hay pobreza y debilidad. Procuremos la bendición de la oración en el nombre de Cristo para remediar nuestra condición en la fuente eterna y capaz de darnos cuanto nuestra alma y nuestro cuerpo necesitan.

A través de Cristo Dios nos ha mostrado cuan bueno es al ofrecernos libre y voluntariamente la certeza de que todo lo que busquemos orando en el nombre de Cristo lo encontraremos, que lo que pidamos nos será concedido, y que al clamar por el auxilio divino Dios saldrá en nuestra ayuda, porque siempre que toquemos la puerta de la misericordia, nos será abierta.

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