En las pruebas Dios nos perfecciona y afirma nuestra esperanza

Este es el consuelo de Dios para cuando estamos en pruebas, nos da la esperanza que por ninguna tribulación se diluye la esperanza en él, esperanza de gloria eterna, pero además, nos asegura bendiciones espirituales por medio de las aflicciones.

“Pero después que ustedes hayan sufrido por un poco de tiempo, Dios los hará perfectos, firmes, fuertes y seguros. Es el mismo Dios que en su gran amor nos ha llamado a tener parte en su gloria eterna en unión con Jesucristo. A él sea el poder para siempre. Amén.” 1 Pedro 5:10-11 DHH

Dios es el fundamento, el poseedor de la gracia que perdona, restaura y por la que nos es implantada la vida eterna. Fue Cristo quien logró que hoy gocemos del favor de Dios, favor que para nosotros es gratuito, pero que a Cristo le costó su vida, es decir Cristo satisfizo a Dios y por eso todas las bondades divinas nos son dadas en abundancia. Por el favor de Dios somos fortalecidos y consolados cuando sufrimos, por eso a pesar de los tiempos difíciles los hijos de Dios crecemos en fe.

La riqueza de la gracia de Dios es dada solo a los humildes, los que aceptan la necesidad de Dios en sus vidas, es por eso que debemos estar de rodillas ante Dios buscando el perdón y seguro lo encontraremos, ante la prueba estaremos de pie si estamos de rodillas ante Dios. Reconocer nuestra pobreza de espíritu nos hace ricos espuriamente, porque esta actitud es aceptar que solos no podemos enfrentar el pecado y las tribulaciones.

Fuimos llamados por Dios en Cristo no para seguir viviendo en derrotas o en miseria, fuimos sacados de la esclavitud del pecado y en la miseria fuimos visitados por la gracia de Cristo, para que hoy podamos vivir en gozo, en paz y en esperanza a pesar de los constantes ataques del malignos, y aunque tengamos que pasar por pruebas estaremos muy bien, porque incluso, ahí mismo está la gloria de Dios que nos sostiene para salir victoriosos hasta que Cristo venga por nosOtros.

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