Con las pruebas viene el mayor gozo

Es muy probable que cuando estamos en las pruebas sólo veamos la parte mala del asunto, pero esto debemos superarlo creyendo que Dios siempre está a lado de los suyos para preservarlos y para hacer que esos momentos se conviertan en bendiciones espirituales.

“La decepción en las tribulaciones produce tristeza y soledad, y así podemos llegar a sentirnos si pensamos que Dios ha fallado cuando estamos en angustias, y este pensamiento hará que nos busquemos su ayuda.”

Si Dios nos dice que a través de la prueba somos perfeccionados y vamos perseverando debemos gozarnos en esto, porque no hay nada mejor que la obra de Dios en nosotros, la cual no se detiene en esos tiempos difícil, por el contrario, es más evidente y disfrutable, porque ninguna prueba supera la bendición de estar amparados bajo la presencia de Dios.

El amparo de Dios y su obra en nuestras vidas no consiste en la ausencia de los problemas, sino en que podemos superarlo todo y en ese ejercicio espiritual, crecemos, maduramos, damos frutos y disfrutamos. Si estás a punto de desanimarte considera estas palabras como parte del propósito de las pruebas; “…para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna.” Santiago 1:4

Compartir