Jesús es nuestro Cristo y Señor

Aunque Cristo fue crucificado él es Señor, su crucifixión estuvo planeada por Dios para nuestra salvación, pero también, su resurrección fue anunciada con anticipación. Nunca nada estuvo fuera del control de Dios y de Cristo, y en la cruz del calvario venció a todas las huestes de maldad que tenían al hombre bajo esclavitud. Todo aquel que se acerca a Dios por medio de Cristo es libre del mal, tiene victoria y salvación eterna, y jamás satanás volverá a tener control sobre su vida, si precisamente se aferra a Jesús como Cristo y Señor.

«Las personas que crucificaron a Jesús lo hicieron por ignorancia y por la maldad del corazón, aun cuando eran religiosos y decían creer en Dios. La resurrección de Cristo es un testimonio claro de que justamente él es el Mesías y que el sacrificio que realizó en la cruz fue recibido por Dios para que ya no seamos condenados, para que tengamos vida eterna y estemos en comunión con él. Es necesario que creamos en Cristo para que todas sus bendiciones lleguen a nuestra vida.»

El creer que Cristo hizo la obra de nuestra salvación nos debe dar seguridad de que la salvación es segura y eterna, pero también como Señor, Cristo lo gobierna todo, por lo tanto, estamos bajo su protección y provisión. No importa lo difícil de nuestras jornadas diarias por las tribulaciones y adversidades, si confiamos en la obra de Cristo vamos a perseverar. Debemos aprender a buscar todas las cosas por medio de Cristo, porque por amor se entregó por nosotros y él es el dueño de todo y es el medio único para clamar a el Padre celestial.

Todos nosotros, por medio de la Palabra de Dios revelada y por medio del Espíritu Santo podemos ser convencidos de lo que Cristo hizo, de su resurrección y exaltación. Solo mediante la fe uno puede recibir como verdad lo que Dios nos dice hoy, pero esta fe es genuina y está asentada en la verdad de Dios que es activa en nuestro interior.

Hoy debemos aceptar el evangelio con humildad, hay que disfrutar esta buena noticia que nos da la mejor esperanza y también debemos compartir este mensaje con todos, porque precisamente, este es el mensaje único de la salvación. Estemos siempre contentos y perseverando, porque hay eterna salvación en Jesús nuestro Cristo y Señor, quien hoy está en el trono celestial.

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