Los mejores resultados se logran cuando aprendemos a buscar las bendiciones de Dios, lo cual implica que reconozcamos quién es Dios, eso también nos lleva a ser humildes delante de él y a vivir bajo su temor reverente. Solamente los que nos sometemos a Dios recibimos las bendiciones que emanan al estar bajo el amparo de Dios y revestidos de su poder.Para hacer posible el hecho de estar en la comunión con Dios y recibiendo su gracia para que salgamos adelante y vivamos bien, es solo por medio de Cristo, y es así como recibimos el poder para superar todos los obstáculos y para que seamos fortalecidos en los roles cotidianos y de ese modo seamos prósperos a la manera de Dios. La biblia dice: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.” Filipenses 4:13 RVR1960Así como Dios opera en nosotros, desde lo interno a lo externo, de la misma manera debemos ver el éxito en la vida. No nos convirtamos en materialistas, no nos enfoquemos en lo mundano, procuremos que nuestra alma esté bien, para que así todo nuestro ser disfrute de Dios. Cada día debemos anhelar lo celestial, hay que mirar a Cristo y todo lo glorioso que quiere darnos.Nuestra verdadera bendición y éxito de la vida es estar en Cristo, porque así tenemos su reino como riqueza y todas las cosas van siendo añadidas a nuestras vidas. Si poseemos lo espiritual a través del evangelio, también lo material tomará lugar en nuestras vidas como parte de la vida prosperada con las bendiciones de Dios. Tomemos en cuenta esta palabra:“Así que no se preocupen, preguntándose: “¿Qué vamos a comer?” o “¿Qué vamos a beber?” o “¿Con qué vamos a vestirnos?” Todas estas cosas son las que preocupan a los paganos, pero ustedes tienen un Padre celestial que ya sabe que las necesitan. Por lo tanto, pongan toda su atención en el reino de los cielos y en hacer lo que es justo ante Dios, y recibirán también todas estas cosas.” Mateo 6:31-33 DHH