Nadie nos puede separar de Dios

Nadie nos puede volver a apartar de Dios si verdaderamente estamos en Cristo y si permanecemos en él. Satanás un día apartó a la humanidad de Dios y la sumió en la peor desgracia, pero su poder ya ha sido quebrantado por Cristo, y así en Cristo nosotros lo podemos vencer todos los días. En lugar de padecer la desgracia por estar lejos de Dios, hoy por nuestra fe en Cristo podemos recibir la gracia bendita de Dios para ser perdonados, recibidos como hijos para disfrutar todas las bendiciones de él.

Ciertamente, al conocer la gracia de Dios tendremos el anhelo de consagrarnos, de perfeccionarnos para glorificarlo siempre. Pero precisamente, satanás ya no nos volverá a separar de Dios, porque si en algún momento fallamos Dios nos perdona por medio de nuestro perfecto Salvador. Esto nos dice la palabra de Dios: “Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo.” 1 Juan 2:1

La promesa eterna de Dios es estar con nosotros para siempre, de continuar la obra que ha iniciado, esa obra de salvación y de glorificación. Dios estará con nosotros para enfrentar siempre la lucha contra el pecado y contra satanás, él nos hará estar firmes para no ceder ni caer. Leamos esto: “estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo;” Filipenses 1:6. “Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; al cual resistid firmes en la fe,…” 1 Pedro 5:8-9

Así que no perdamos el ánimo, ni mucho menos despreciemos la gracia para santificarnos, ni rechacemos la oportunidad que Dios nos da del perdón y de la restauración. No dejemos que satanás nos engañe haciéndonos pensar que Dios nos ha abandonado, por eso todos los días hay que estar confesando a Cristo para recordar su obra y afirmarnos en ella por medio de la fe. Sigamos disfrutando siempre el hecho de que Dios es nuestro y nosotros de él y que esto no cambiará porque nadie nos podrá separar de él.

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