Ten fe y vive la vida al máximo

En esta etapa de tu vida la fe es muy importante, porque solamente Dios puede ayudarte a vivir tus días aprovechando cada instante. No te detengas para quejarte o murmurar, no pierdas el tiempo criticando a los demás, ni dependas de las críticas de las personas pesimistas y derrotadas. Mantente atento a las promesas de Dios para tu vida, sé receptivo de su amor, porque con cada obra y Palabra quiere decir que para él eres especial.

«Vive tu fe al máximo para que estés produciendo mucho y lo mejor, para que tus pensamientos, decisiones y acciones sean acertadas conforme a la voluntad de Dios para tu vida. Cuando nuestra fe está viva no hay lugar para la afirmación; no se qué hacer, tampoco debe tomar lugar la depresión como para que llegues a la conclusión de que no sirves para nada, de que eres un rotundo fracaso, ni por lo mismo debes dejarte derrotar por el pensamiento de muerte.»

Alégrate por las cosas buenas que has vivido y por la esperanza de las cosas eternas y seguras que Dios te dará cuando te lleve a su presencia. Enfrenta todos los obstáculos de tus jornadas aferrado por la fe en Cristo, porque con él irás de triunfo en triunfo y nada podrá impedir que sigas disfrutando el amor de Dios, incluso, a partir de hoy, si le pones interés a tu fe podrás deleitarte más en el amor divino.

Que todos tus errores del pasado no te vuelvan pasivo y desconfiado, recuerda que el perdón de Dios es eterno, no se acuerda más de tus maldades y que el resultado de ser libres del pecado es la vida. No pienses que Dios te rechaza por tus faltas, él te restaura y te fortalece para vencer al pecado cuando toque la puerta de tu corazón y te de la victoria sobre el tentador. Vigila diligentemente el desarrollo de tu fe, porque así podrás confesar siempre a Cristo y tendrás seguridad en tu comunión con Dios y de todas sus bondades que tiene para ti.

Gózate todos los días, quédate tranquilo en los duros momentos y confía que Dios te tiene en sus brazos para curarte espiritualmente para implantar en tu corazón más fe, de modo que tengas más clara la esperanza de lo que te ha prometido para cada instante difícil de tu vida y de aquello que te encontrarás cuando tu nombre pase lista o cuando Cristo venga en su gloria celestial. Por todo esto, valora lo importante de la fe en tu vida, dale gracias a Dios por eso y procura con los recursos espirituales hacer que tu fe crezca más.

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