Dios está con nosotros por eso nada ni nadie puede detener nuestra perseverancia

Dios es capaz de resolver lo que nos preocupa, por eso nada de este mundo debe gobernarnos para que no caigamos en ansiedades y tristezas. Es Dios el gobernador soberano, el que tiene el control de lo que ocurre y quien de manera permisiva permite que algunas cosas nos alcancen, pero estas no son eternas ni para que nos destruyan. Dios nos capacita espiritualmente para derribar todo lo que se oponga a nuestra vida de fe.

«Hoy Dios con su Espíritu Santo quiere consolarnos, revelarnos sus promesas y que tengamos fe para creer que no estamos solos y que nada saldrá del control divino como para que no seamos bendecidos en el propósito de Dios al permitir nuestras aflicciones. Que arda en nuestra vida la esperanza de que todo estará bien, porque nada es por casualidad, sino que tiene una causa especial en el plan de Dios. Si conocemos el poder de Dios crece nuestra fe y así aprendemos a refugiarnos más en él.»

Dios quiere que luchemos confiando en él, que no desmayemos, sino que se afirmen nuestros pasos de fe. Aunque hoy no veas muchas cosas del mañana ten la certeza por la fe que lo que Dios te ha prometido lo cumplirá, y vive con la convicción que Dios no deja de actuar en tu favor y que si hay adversidades con ellas llegan las salidas y las bendiciones de lo alto.

Que no decaiga nuestro ánimo por tantas luchas difíciles y batallas que nos faltan por enfrentar, porque si tenemos la presencia de Dios está asegurada la victoria con su poder. Pensemos en un futuro claro, gozoso y lleno del amor de Dios. Demos cada paso en esta vida con la seguridad de que nos acercamos a tiempos mejores, aunque lleguen cosas difíciles.

Ningún poder enemigo, o problema alguno es tan grande como para que detenga la mano de Dios como para que no nos bendiga. Por el contrario, todo enemigo caerá porque nada puede resistirse ante la presencia espiritual de Dios que nos cuida, defiende y que lucha por nosotros para que perseveremos en fe.

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