Dios es nuestro refugio y salvación

Dios es el que puede protegernos del mal, realmente no podemos por nosotros mismos librarnos de las obras de satanás, el cual busca cada día arruinarnos. Debemos conocer las promesas de Dios y confiar que cada una de ellas se cumple de acuerdo como Dios lo ha determinado.

Dios nunca rechazará a nadie que en el momento de la angustia acude a Él, Dios siempre protegerá a los que tienen en gran estima sus mandamientos para obedecerlos, porque precisamente los mandamientos de Dios libran nuestra alma y cuerpo de los males de este mundo; aunque nos visite la muerte, no temamos porque vencida es ya en Cristo.

Los que no obedecen a Dios exponen su vida al mal; los vicios y las malas acciones arruinan el cuerpo y envenenan el alma. Confiemos y obedezcamos a Dios y nunca nos faltará lugar para escondernos y escudo para protegernos.

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