En Cristo recibimos perdón

Mis queridos hijos, les escribo estas cosas para que no pequen. Pero, si alguno peca, tenemos ante el Padre a un intercesor, a Jesucristo, el Justo. (1 Juan 2:1 NVI)

La gracia de Dios nos asiste en medio de nuestras debilidades, y aún en medio del pecado somos socorridos por la obra redentora de Cristo; todos los que han pecado pueden recibir el perdón de manera gratuita e inmediata, porque Cristo es el que intercede por aquellos que se arrepienten de sus pecados, Sólo Cristo puede lograr que seamos librados del castigo por el pecado. Sin embargo, reconociendo la gracia inmerecida de Dios debamos procurar que nuestra vida honre siempre a Dios, debemos vivir una vida de humildad y obediencia ante Dios, y que todos nuestros actos muestren la obra de Cristo en nuestras vidas, y que nuestra forma de ser testifique que somos hijos de Dios eternamente agradecidos por su bondad.

Lecturas complementarias:

No nos trata conforme a nuestros pecados ni nos paga según nuestras maldades. Tan grande es su amor por los que le temen como alto es el cielo sobre la tierra. Tan lejos de nosotros echó nuestras transgresiones como lejos del oriente está el occidente. (Salmos 103:10-12 NVI)

»Vengan, pongamos las cosas en claro —dice el Señor—. ¿Son sus pecados como escarlata? ¡Quedarán blancos como la nieve! ¿Son rojos como la púrpura? ¡Quedarán como la lana! (Isaías 1:18 NVI)

Oraciones:

-Que Dios te convenza de tu pecado y pidas perdón.

-Que  tu iglesia viva la gracia de ser perdonada.

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