El significado de las siete palabras de Jesús en la cruz

Las palabras de Jesús en la cruz son el eco glorioso del infinito amor de Dios hecho visible en la cruz del calvario

Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen (Palabra de Amor y Misericordia) Lucas 23:33-35

Jesús muestra que el pecado en su magnitud ha segado a la humanidad, y le ha hecho perder el entendimiento de la verdad, es lo mismo que mencionó el profeta Isaías;

¡Ay de los que llaman a lo malo bueno y a lo bueno malo, que tienen las tinieblas por luz y la luz por tinieblas, que tienen lo amargo por dulce y lo dulce por amargo! ¡Ay de los que se consideran sabios, de los que se creen inteligentes! Isaías 5:20-21 (NVI)

Jesús, no detiene su calvario continuo hacia adelante en medio del martirio, no condena a sus detractores, más bien intercede por ellos ante el Padre, sus palabras y actitud manifiestan que por amor a ellos está dejándose inmolar.

Jesús sabe que lo que está haciendo es también por sus verdugos, quienes no pueden valerse por sí solos ante el poder del pecado. Precisamente lo que está haciendo Jesús, es luchar contra el poder del pecado que ha depravado a sus detractores, pero que su sacrificio será suficiente para que queden libres.

De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso (Palabra de Esperanza) Lucas 23:39:43

Mientras se exhibía el castigo por nuestros pecados, allá en lo más alto del Gólgota, allá en donde todos podían ver y oír, Jesús en medio del dolor dejo bien claro, que el hombre que se acerca a la cruz reconociendo sus pecados y creyendo en Él como el Salvador, tendrá el perdón y verá la gloria de Dios. Lo mismo que dijo el profeta Isaías; El Señor dice:

«Vengan, vamos a discutir este asunto. Aunque sus pecados sean como el rojo más vivo, yo los dejaré blancos como la nieve; aunque sean como tela teñida de púrpura, yo los dejaré blancos como la lana. Si aceptan ser obedientes, comerán de lo mejor que produce la tierra”… Isaías 1:18-19 (DHH)

Pero también en esta misma escena se presenta un cuadro triste de lo que es el orgullo y la arrogancia de los que se pierden: Y uno de los malhechores que estaban colgados le injuriaba, diciendo. Lucas 23:39-41: Si tú eres el Cristo, sálvate a ti mismo y a nosotros. Respondiendo el otro, le reprendió, diciendo: ¿Ni aun temes tú a Dios, estando en la misma condenación? Nosotros, a la verdad, justamente padecemos, porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos; mas éste ningún mal hizo.

Por esta actitud es que la Biblia dice que Dios resiste a los soberbios y da gracia a los humildes: Pero él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes. Santiago 4:6

El que se arrepiente se sus pecados alcanza misericordia y recibe de inmediato la esperanza de la gloria de Dios, en ese mismo momento recibe el don gratuito de la salvación.

Mujer, he ahí tu hijo. He ahí tu madre (Palabra de Provisión) Juan 19:25-27

Durante todo su ministerio, Jesús recorría las grandes y pequeñas ciudades, llevando palabras de amor y esperanza, sanando a los enfermos y resucitando a los muertos. Cuando fue necesario proveer de ropa y comida también lo hizo. Estando colgado en la cruz no fue la excepción; reconoció a la mujer que fue instrumento de su Padre Dios para humanarse en este mundo, no podía irse sin dejarla al cuidado de un hombre amoroso.

Jesús mostrando su corazón humano, deja ver que de entre todos sus discípulos había un hombre de corazón muy noble con el que se había identificado de manera especial, por eso lo deja al cuidado con la que había sido su madre. Jesús el humano; provee cuidado para su discípulo amado y para su madre.

Desde  la cruz, Jesús garantizó toda la provisión del Padre, provisión que hoy recordamos cuando el apóstol  Pablo nos enseña: El que no escatimó ni a su propio hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará con Él todas las cosas? Romanos 8:32

Dios siempre tiene cuidado de nosotros, por eso debemos aceptar su provisión en Jesús, porque él mismo vino como la provisión del  Padre para darnos todo lo necesario, aceptemos el reino de Dios primeramente y con ello recibiremos todo lo demás que necesitamos.

Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? (Palabra de Castigo y Dolor por la paga de nuestros pecados) Mateo 27:46-47

En medio de la  agonía incesante, Jesús sufrió el abandono del Padre, descendió al infierno en nuestro lugar para sufrir el castigo de nuestros pecados.

Por eso las palabras que narra el profeta Isaías:

Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebrantos; y como que escondimos de él rostro, fue menospreciado y no lo estimamos. Ciertamente llevó el nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por sus yagas fuimos nosotros curados. Isaías 53:3-5

Hoy nosotros ya no debemos seguir cargando con lo que Jesús ya cargó, no debemos seguir sufriendo por lo que él ya sufrió. Debemos recibir con fe a Cristo y su obra y arrepentirnos de nuestro pecado, para que nuestro pecado sea perdonado y para que también nuestra culpa sea quitada. En lugar de la muerte y el dolor, hoy podemos tener gozo y vida eterna por la muerte sacrificial de Jesucristo.

Tengo sed (Palabra de Agonía del Dios Hecho Hombre) Juan 19: 28-29

Desde el desprecio en el mesón para nacer en un rustico pesebre, y hasta los últimos segundo de su vida mientras pendía de la cruz, Jesús manifestó que el Dios creador de los cielos y la tierra se desvistió de su gloria, para bajar a lo más bajo de la escoria humana. Es por esto que Juan dice que con esta palabra de Jesús se estaba cumpliendo la escritura, lo cual se refiere a lo que se profetizó en el Salmo 69:21 Me pusieron además hiel por comida, Y en mi sed me dieron a beber vinagre.

Mientras la infección comenzaba a carcomer su carne por todos los golpes en su cabeza, en su rostro y en su cuerpo, sus labios secos clamaban por agua, pues su cuerpo se había vaciado, pero aun así, no estuvo dispuesto a calmar su agonía, sino que soportó hasta que se completara el pago total por el pecado de la humanidad, porque sabía que con eso estaba a punto de llegar la paz y el gozo para el mundo. Y continuó así hasta el final.

Esta palabra deja oír el suplicio de la crucifixión y la verdad de la real naturaleza humana de Jesús, al mismo tiempo, se revela que quien está muriendo tiene nuestras mismas debilidades y que está colgado en esa cruz porque se compadece de nosotros.

El que es el agua de vida, ahora tiene sed y le dan a beber vinagre. Pero no es que Jesús quisiera calmar su agonía, él quiere calmar la nuestra, por eso  esta buscando la fuerza para poder decir la palabra de completa redención.

Consumado es (Palabra de Completa Redención) Mateo 19:30

La redención por el pecado de la humanidad esta completada. En la Cruz el sufrimiento de Cristo había llegado al grado más alto, la justicia divina había sido saciada; “porque la paga del pecado es muerte”. Mientras satanás celebraba su triunfo aparente al ver el dolor y la agonía del hijo de Dios, era en ese preciso momento cuando el Redentor le deba en la cabeza el golpe mortal. Lo anticipado en Génesis 3:15 Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar.

Ya no podría el diablo acusar más a los que por la sangre de Jesucristo serían llamados hijos de Dios: ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica.  ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aún, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.  ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? Romanos 8: 33-35

Cuando Jesús hubo dicho estas palabras es porque; el sacerdote y la ofrenda fueron aceptadas, la ira de Dios fue aplacada, la justicia de Dios fue cumplida.

Debe quedarnos claro, que nadie puede salvarse por sus propios méritos, la salvación es solo por gracia en los méritos en Cristo, por eso es que todo aquel que se acerca a Dios lo puede hacer únicamente por la fe en Cristo que nos es dada como un don inmerecido.

Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu (Palabra de plena Confianza) Lucas 23:44-46

Hasta el último momento en vida, y envuelto en el dolor más a atroz que hombre alguno había experimentado, Jesús muestra confianza y dependencia en su Padre. Y seguro por su fidelidad a lo pactado, Él entrega su espíritu, sabiendo que después de cumplir fiel la encomienda, el  no quedará en el olvido y en el polvo, más bien será llena de la gloria.

Estas palabras de Jesús también nos recuerda lo que algunas veces dijo:

todo lo que el Padre me da, vendrá a mí;  al que a mí viene, no le echo fuera. Juan 6: 37;  He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.  Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono. Apocalipsis 3:20

Jesús nos enseñó con esto, que para los que creemos en él nuestro vivir  es ganancia. Filipenses 1:21. Nos enseña fidelidad y obediencia a Dios, pero sobre todo, nos mostró que su obra redentora fue completada a la perfección y que aplicada a nuestras vidas nos otorga la salvación.

 

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Yo mismo tomé esta foto, es solo un estilo de foto para ilustrar, que nunca debemos afanarnos por el mañana porque Dios tiene cuidado de nosotros.

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