¿Cómo saber todo lo bueno que Dios quiere para tu vida?

La Biblia es Palabra de Dios para conocer su voluntad y buen propósito

Pero persiste tú en lo que has aprendido y te persuadiste, sabiendo de quién has aprendido; y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús. Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra. 2 Timoteo 3:14-17 (RVR1960)

Debemos afirmar y confesar que toda la Biblia es Palabra de Dios, y que nos fue revelada para conocer a Dios, con ella perfeccionar nuestras vidas con la práctica diaria y eficacia del Espíritu Santo. También debemos creer que la Biblia contiene los principios del evangelio con los que fuimos enseñados y persuadidos para creer en Dios, pero que también cuenta con todo el contenido necesario para hacernos perseverar por el poder del Espíritu Santo.

Con la Biblia tenemos la oportunidad de acrecentar nuestro conocimiento de Dios y la oportunidad de acrecentar nuestra fe. Podemos aprender a vivir sabiamente bajo el temor de Dios si desviarnos del camino de la verdad y de la salvación. Aun en las prácticas y hábitos más torcidos de nuestro yo interno podemos ser corregidos y orientados por la poderosa Palabra de Dios, mediante la obra de convencimiento y eficacia del Espíritu Santo. Hoy es un buen tiempo de echar mano de este recurso y de esa manera traer crecimiento a nuestra vida.

La Biblia también dice:

Mis queridos hermanos, tengan presente esto: Todos deben estar listos para escuchar, y ser lentos para hablar y para enojarse; pues la ira humana no produce la vida justa que Dios quiere. Por esto, despójense de toda inmundicia y de la maldad que tanto abunda, para que puedan recibir con humildad la palabra sembrada en ustedes, la cual tiene poder para salvarles la vida.

No se contenten solo con escuchar la palabra, pues así se engañan ustedes mismos. Llévenla a la práctica. 23 El que escucha la palabra, pero no la pone en práctica es como el que se mira el rostro en un espejo 24 y, después de mirarse, se va y se olvida en seguida de cómo es. 25 Pero quien se fija atentamente en la ley perfecta que da libertad, y persevera en ella, no olvidando lo que ha oído, sino haciéndolo, recibirá bendición al practicarla. Santiago 1:19-25 (NVI)

La responsabilidad y la diligencia para hacer de la Palabra nuestra práctica diaria de fe son necesarias para el cambio de vidas y para el buen rumbo de las mismas. La Biblia no debe ser solo un objeto religioso que con el solo hecho de tenerlo aparentemente nos brinde seguridad y bendiciones. La Biblia fue revelada por Dios para que le podamos conocer, para conocer su voluntad y actuar en consecuencia con ella y de ese modo amoldar nuestras vidas a los principios divinos, tal cosa si trae bendiciones y vida eterna. Que Dios te ayude a hacer de la Biblia tu estudio diario y práctica continua.

 

Ver esta publicación en Instagram

 

GRACIAS A DIOS POR LOS QUE PREDICAN EL EVANGELIO. …porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo. ¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique? ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas! Mas no todos obedecieron al evangelio; pues Isaías dice: Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio? Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios. Romanos 10:13‭-‬17 RVR1960 Nuestra fe crece con oír, recibir y vivir la Santa Palabra de Dios; recibimos los mandamientos para obedecer y las promesas para confiar en Dios. Nuestra fe crece cuando somos probados; las tribulaciones enriquecen al creyente con más fe. Nuestra fe crece cuando en la congregación ejercitamos nuestros dones para edificarnos mutuamente los unos con los otros. Nuestra fe crece cuando participamos genuiname de los sacramentos establecidos y ordenados por nuestro Señor Jesucristo. Nuestra fe crece cuando oramos y velamos tal y como lo hizo y lo enseñó nuestro Señor Jesús. Nuestra fe crece cuando damos testimonio con nuestras vidas y cuando testificamos con la Palabra de Dios el evangelio de nuestro Señor Jesucristo. Etc. Está tu fe creciendo?

Una publicación compartida de Israel Campos (@israelkampos) el

Compartir

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.