Dios pide adoración alegre

La alabanza alegre es la que Dios recibe, porque es el tiempo de adoración que Él pide

Aplaudan, pueblos todos; aclamen a Dios con gritos de alegría. ¡Cuán imponente es el Señor Altísimo, el gran rey de toda la tierra! Salmo 47:1-2 (NVI)

Dios es digno de toda la alabanza, no adorarle es idolatría, es pecado no reconocer que de Él viene todo nuestro bien. Dios tiene cuidado y atiende a quienes le reconocen, a quienes se rinden ante el aceptando que nadie hay como Él, nadie puede igualar sus obras.

Todos los poderosos, los pudientes se marchitan en medio de su más alta gloria, en su mejor esplendor caen, pero los humildes que reconocen a Dios, aun en sus necesidades son exaltados, porque Dios siempre provee lo mejor a quienes se sujetan a su Señorío y le adoran como criaturas y como hijos.

No reprimamos nada de la gratitud que nace del corazón, hagamos culto a Dios con alegría, cantemos salmos a su nombre y esperemos en Él, porque siempre se manifiesta en medio de la alabanza espiritual de su pueblo.

La Biblia también dice:

Señor, tú eres mi Dios; te exaltaré y alabaré tu nombre porque has hecho maravillas. Desde tiempos antiguos tus planes son fieles y seguros. Isaías 25:1 (NVI). »Adora al Señor tu Dios, y él bendecirá tu pan y tu agua. »Yo apartaré de ustedes toda enfermedad. Éxodo 23:25 (NVI)

Que Dios te ayude a reconocer siempre su favor, porque en ello encontrarás siempre su favor, su misericordia nunca te faltará. Recuerda que Dios se mueve en medio de la alabanza. Alégrate en Dios y ríndele culto de todo corazón, con sinceridad y mostrando que todo el honor y la gloria son de Él.

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