¿Por qué las casadas deben sujetarse a sus maridos?

El hombre es la cabeza de su mujer para darle dirección, provisión y protección a la familia, mediante este orden establecido por Dios Él bendice a la familia

Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor; porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador. Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo. Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella. Efesios 5:22-25 RVR1960.

La bendición de Dios para la familia se da a través del ejercicio fiel de los roles familiares, el esposo y padre es la autoridad de la casa, mediante el cual Cristo ejerce su autoridad a todo el seno familiar. El esposo y padre tiene el alto deber de dirigir a su familia siempre sujeto a la autoridad de Cristo; mostrando amor en el trato conyugal y mucha sabiduría en la correcta educación cristiana de los hijos.

El correcto funcionamiento de la autoridad familiar tiene como propósito el cuidado de la familia hasta presentarla a Cristo en perfecto estado físico, emocional y espiritual. Por tal realidad, el esposo y padre debe ser un hombre consagrado a Dios y fiel en todo su proceder. La esposa debe sujetase a este tipo de autoridad y de la mima manera, los hijos deben honrarla, siendo que esta sujeción y honra es también en Cristo.

La autoridad del esposo debe conllevar amor, tal amor debe ser idéntico al amor de Cristo por su iglesia; si Cristo dio su vida por la iglesia, un marido debe hacer todo por el bien de su esposa. La autoridad del esposo no aplica con violencia o con un carácter áspero.

Se requiere la humildad y la mansedumbre de Jesús, se requiere la mente y el corazón de Jesús, para que dicha autoridad en la familia sea para bendición y no para desdicha. El hombre que reclama autoridad en el hogar, debe estar sujeto a Cristo y actuar como Cristo en razón de amar a su familia.

La Biblia también señala:

Ahora bien, quiero que entiendan que Cristo es cabeza de todo hombre, mientras que el hombre es cabeza de la mujer y Dios es cabeza de Cristo. 1 Corintios 11:3 NVI.

»Honra a tu padre y a tu madre, para que disfrutes de una larga vida en la tierra que te da el Señor tu Dios. Éxodo 20:12 NVI.

La sujeción de la esposa a su marido y la de los hijos a sus padres no es un asunto de jerarquías, es sólo cuestión de orden, porque Dios no es mayor a Cristo, sin embargo, Cristo se sujetó al Padre de manera voluntaria en el plan redentor.  Sin ese orden visto entre Dios y Cristo no hubiese sido posible la perfecta obra de salvación. De la misma manera, para la correcta funcionalidad de la familia se debe respetar el orden establecido por Dios.

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