Cristo vino para salvar y no para condenar a los que en él creen

El que cree en Cristo recibe la salvación, el que no cree recibirá la condenación eterna por sus pecados, pero creer significa vivir una vida nueva al agrado de Dios

 …para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna. Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios. Juan 3:15-18 RVR1960.

Cristo Jesús es el único que nos puede librar del poder del pecado y de la paga del pecado; él ha sido dado a nosotros como nuestro Salvador, su nombre significa Salvador porque es el único que pudo cumplir con las exigencias justas de Dios, su sacrificio fue aceptado por Dios, él sufrió en nuestro lugar el castigo que debíamos pagar por pecar contra Dios.

Por lo cual, todos nuestros pecados son perdonados y no hay ya que volver a morir por ellos, pero para esto, debemos aceptar por la fe este sacrificio que él hizo en nuestro lugar, lo cual demanda sometimiento a la voluntad de Cristo y un modo de vida diferente caracterizada esta por una actitud de agradecimiento y como una señal externa de nuestra fe en él.

El que por la fe ha recibido lo que Cristo hizo, lo muestra con obras buenas que agradan a Dios, el que no ha recibido este sacrificio sigue actuando en desagrado para con Dios y sufrirá como paga de su mal.

 La Biblia también dice:

Les escribo estas cosas a ustedes que creen en el nombre del Hijo de Dios, para que sepan que tienen vida eterna. Esta es la confianza que tenemos al acercarnos a Dios: que, si pedimos conforme a su voluntad, él nos oye. Y, si sabemos que Dios oye todas nuestras oraciones, podemos estar seguros de que ya tenemos lo que le hemos pedido. 1 Juan 5:13-15 NVI.

…pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús; porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos. Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús. Gálatas 3:26-28 NVI.

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