No dejemos de servir a Dios por el afán de tener cosas mañana

Dios tiene cuidado de quienes le sirven y sirven a los demás con fe, no ha dejado desamparado y mendigando a ningún justo; la justicia es precisamente servir a Dios, porque somos de Él y, el que sirve a Dios lo muestra sirviendo al prójimo

Aprendan de las flores que están en el campo. Ellas no trabajan para hacerse sus vestidos. Sin embargo, les aseguro que ni el rey Salomón se vistió tan bien como ellas, aunque tuvo muchas riquezas.

Si Dios hace tan hermosas a las flores, que viven tan poco tiempo, ¿acaso no hará más por ustedes? ¡Veo que todavía no han aprendido a confiar en Dios!

Ya no se preocupen por lo que van a comer, o lo que van a beber, o por la ropa que se van a poner. Sólo los que no conocen a Dios se preocupan por eso. Ustedes tienen como padre a Dios que está en el cielo, y él sabe lo que ustedes necesitan.

Lo más importante es que reconozcan a Dios como único rey, y que hagan lo que él les pide. Dios les dará a su tiempo todo lo que necesiten. Mateo 6:28-33 TLA.

El que vive afanado no disfruta lo que tiene y siempre quiere más y más, es amenazador y tramposo porque tiene miedo del futuro, él huye sin que nadie lo persiga. Por sus malos deseos y dureza de corazón, en algún momento de la vida o de la muerte lo perderá todo y no será nadie. Su excesivo afán, es porque no confía en Dios, y por lo mismo tampoco vive para Dios.

No se puede llegar a ser grande omitiendo servir en las cosas pequeñas. La diferencia entre el que sirve y el que no sirve es que; el primero no deja de disfrutar lo que tiene mientras obtiene más logros y reconoce que todo proviene de la mano de Dios, ve en los demás no la oportunidad para servirse o aprovecharse de ellos en busca de sus propios fines. Por el contrario, sabe que existe la posibilidad de servir a los demás y que en ello tendrá la bendición de Dios.

Servir al prójimo es también mediante nuestras ocupaciones diarias; si yo soy maestro, albañil, plomero y carpintero etc., con esto sirvo a mi prójimo. Si esto que soy y que tengo como bendición de Dios lo hago responsablemente; con honestidad y como para Dios, seré excelente en mi labor y de eso tendré el pan de todos los días, porque me contratarán con más frecuencia y por lo mismo no estaré desempleado.

Debemos adorar a Dios con toda nuestra vida por lo que Él es y por lo que Él hace, porque todo nuestro ser ha recibido infinitos beneficios que nadie más podría darnos, Dios ha sido bueno y misericordioso con nosotros. Aun en las cosas más pequeñas nos ha dado la oportunidad de disfrutar de la vida, aunque muchos no han aprendido a vivir las bendiciones del Señor. Así que no nos afanemos, más bien sirvamos en el reino, y Dios que tiene cuidado de nosotros nos proveerá.

La biblia También dice:

Dios mío, tú, con tu lluvia, riegas desde el cielo las montañas; tu bondad satisface a la tierra. Tú haces crecer la hierba para que coma el ganado; también haces crecer las plantas para el bien de toda la gente: el pan, que da fuerzas, el vino, que da alegría, y el perfume, que da belleza. Salmos 104:13-15 TLA

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