Sumisos a la voluntad de Dios

Estad quietos, y conoced que yo soy Dios; Seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra. Salmos 46:10 RVR1960

 Muchas personas se dañan entre sí por el deseo malévolo del poder, esto tampoco es muy diferente en la vida de la iglesia, en donde lamentablemente también muchos manifiestan hambre de poder y son capaces de lastimar y destruir con tal de lograr sus propósitos.  Sin embargo, el llamado de Dios es que no estemos en pleitos por el poder, ni por cualquier otra cosa,  que mejor seamos humildes los unos a los otros y ante Dios, que reconozcamos que Dios es el único soberano, el único que gobierna por enésima de todo.

Para ser felices y ser prosperados verdaderamente, no necesitamos poder, sino más bien humildad, sometimiento los unos a los otros y sujeción absoluta a la autoridad divida para servir.

La Biblia también dice:

El SEÑOR ha establecido su trono en los cielos, y su reino domina sobre todo. Salmos 103:19

Porque el SEÑOR, el Altísimo, es digno de ser temido; Rey grande es sobre toda la tierra. Salmos 47:2

Oraciones:

  • Que tu vida esté totalmente sujeta a Dios.
  • Que tu iglesia sea una comunidad de creyentes en donde amén a Dios y no el poder.
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