Vivamos por el Espíritu una vida nueva y santificada

Mediante la santificación del Espíritu Santo podemos ir dejando atrás esa antigua vida que deshonra el nombre de Dios y ahora podemos ir siendo renovados conforme a la imagen de Cristo.

Así que les digo: Vivan por el Espíritu, y no seguirán los deseos de la naturaleza pecaminosa. Porque esta desea lo que es contrario al Espíritu, y el Espíritu desea lo que es contrario a ella. Los dos se oponen entre sí, de modo que ustedes no pueden hacer lo que quieren. Pero, si los guía el Espíritu, no están bajo la ley. Gálatas 5:16-18 NVI

Fuimos llenos del Espíritu Santo, por él fuimos injertados a Cristo, fuimos unidos a la familia de Dios y por su obra maravillosa en nuestras vidas estamos siendo santificados.

Todos los medios para crecer en la gracia de Dios son hechos efectivos en nuestras vidas por la labor del Espíritu Santo; cuando participamos de los sacramentos de la iglesia, cuando somos ministrados con la Palabra de Dios y cuando nos dedicamos al ejercicio de la oración crecemos cristianamente.

Cuando pasamos tiempos de pruebas el Espíritu Santo nos ayuda a crecer en medio de ellas, porque Él nos consuela efectivamente para que de todo abunde la gracia de Dios para nuestro bien.

Hoy es un buen tiempo para que nos sometamos a la dirección del Espíritu Santo y de esa manera cada día podamos ir creciendo conforme la imagen y la mente de Cristo y así nuestra calidad de vida sea mejor y por lo mismo, siempre podamos estar glorificando el nombre de Dios, con nuestros pensamientos, decisiones y acciones.

La Biblia también dice:

No se emborrachen con vino, que lleva al desenfreno. Al contrario, sean llenos del Espíritu. Anímense unos a otros con salmos, himnos y canciones espirituales. Canten y alaben al Señor con el corazón, dando siempre gracias a Dios el Padre por todo, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Efesios 5:18-20 NVI

Sin embargo, ustedes no viven según la naturaleza pecaminosa, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios vive en ustedes. Y, si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de Cristo. Pero, si Cristo está en ustedes, el cuerpo está muerto a causa del pecado, pero el Espíritu que está en ustedes es vida a causa de la justicia. Y, si el Espíritu de aquel que levantó a Jesús de entre los muertos vive en ustedes, el mismo que levantó a Cristo de entre los muertos también dará vida a sus cuerpos mortales por medio de su Espíritu, que vive en ustedes. Romanos 8:9-11 NVI

Oraciones:

  • Que Dios te ayude a dejar a tras la vida carnal.
  • Que tu iglesia crezca cada día por la llenura del Espíritu Santo.
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