Los deleites carnales del mundo nos oponen contra Dios

Todo lo que nos opone contra Dios es nocivo y destructivo aunque en parecencia sea lo más delicioso.

No amen al mundo, ni lo que hay en el mundo. Si alguno ama al mundo, no ama al Padre; porque nada de lo que el mundo ofrece viene del Padre, sino del mundo mismo. Y esto es lo que el mundo ofrece: los malos deseos de la naturaleza humana, el deseo de poseer lo que agrada a los ojos y el orgullo de las riquezas. Pero el mundo se va acabando, con todos sus malos deseos; en cambio, el que hace la voluntad de Dios vive para siempre. 1 Juan 2:15-17 DHH

Las cosas vanas del mundo son atractivas, pero a la ves destructivas. Cuando conocemos el gozo de Dios es lo mejor, porque es deleite verdadero y eterno. Lo que el mundo ofrece como alegría es mentira, porque detrás de eso está satanás quien es mentiroso desde el principio y lo que el ofrece tiene el propósito de destrucción y muerte.

Lo vano y pasajero de la vida vienen engañosamente envueltos en deleites mundanos, es decir, todo lo vano se nos presenta con la promesa de plena satisfacción. Dejarnos seducir por el mundo acarrea para nosotros enemistad con Dios y realmente lo más terrible que nos puede pasar estar en conflictos con El, porque estaremos lejos de su gloria y cerca de la miseria, ya que la riqueza del mundo, en realidad es pobreza.  

Es mejor aborrecer lo mundano y amar a Dios, porque sólo su amor puede sostenernos en las adversidades y nos corona con la plena condición de vida eterna. Fuimos creados para estar en total comunión con Él, nuestras vidas siempre necesita de su intervención, de su presencia manifiesta, de su provisión y de su gracia infinita con la que podemos ser perdonados y salvados.

La comunión con Dios debe ser cultivada, esto es posible entre tanto conozcamos más su Ser, mediante su Palabra revelada y puestas en nuestros corazones por el poder del Espíritu Santo, quien es experto en convencer al ser humano, porque de ese modo podemos discernir quién es Dios verdaderamente y por qué debemos amarlo por sobre todas las cosas.

“Por eso la Biblia también registra: ¡Oh gente infiel! ¿No saben ustedes que ser amigos del mundo es ser enemigos de Dios? Cualquiera que decide ser amigo del mundo, se vuelve enemigo de Dios.” Santiago 4:4 DHH.

“Antes ustedes estaban muertos a causa de las maldades y pecados en que vivían, pues seguían los criterios de este mundo y hacían la voluntad de aquel espíritu que domina en el aire y que anima a los que desobedecen a Dios.” Efesios 2:1-2 DHH.

Nuestras oraciones: Que Dios nos ayude a enfrentar los deseos mundanos, porque no es fácil resistirse ante las artimañas de satanás, que nuestra iglesia sea fortalecida para transitar con fidelidad en este mundo pasajero, pero que a laves es muy seductor.

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