Dios es el pastor amoroso que nos acompaña en los caminos peligrosos

Si por la voluntad de Dios nos toca transitar por senderos de peligros, no temamos, Él siempre nos acompaña, nunca nos deja solos, en todo ello tiene un propósito maravilloso.

«Aunque pase por el más oscuro de los valles, no temeré peligro alguno, porque tú, Señor, estás conmigo; tu vara y tu bastón me inspiran confianza.» Salmos 23:4 DHH

Los valles ahí están y nos tocan cruzarlos, pero cuando es Dios el pastor que nos guía podemos avanzar seguros. En esta vida debemos tomar la actitud de una oveja; debemos aceptar nuestra vulnerabilidad; somos tan frágiles, débiles, y solos no podremos estar seguros, necesitamos necesariamente la dirección, protección y provisión de Dios nuestro pastor.  

Si no nos dejamos guiar por la voz de Dios, terminaremos perdidos como una oveja que no tiene pastor, viviremos aterrados, nos perderemos y seremos presa fácil de satanás quien todos los días no asecha con el propósito de acabarnos. «Sean prudentes y manténganse despiertos, porque su enemigo el diablo, como un león rugiente, anda buscando a quien devorar.» 1 Pedro 5:8 DHH

Todos los días corremos riesgos de perdernos o ser destruidos. Es real que satanás no solamente desea nuestro mal, él constantemente trabaja para llevar a cabo sus planes malignos contra nosotros, pero también Dios siempre nos hace llegar la palabra precisa con la que nos quiere guiar a sitios seguros, por eso no debemos hacer caso omiso a su palabra, debemos acatar su voz.

Si caminamos de acuerdo a la voz  de Dios nuestro pastor, aun en los trances difíciles de la vida estaremos bien, no solamente por la seguridad que Él representa para nosotros, sino porque también nuestra calidad de vida será mejor.

Hoy vivimos un tiempo de muchas ansiedades y estrés, el afán ha tomado control de muchas personas, y todo esto es por el miedo y la sobre preocupación por el futuro, pero cuando Dios realmente es el pastor que nos guía, no debemos temer al mañana, ni temer por la situación difícil que ahora estemos viviendo, porque Dios sabe a dónde nos lleva, por donde nos lleva y como nos lleva.

«Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano.» Juan 10:27-28 RVR1960

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