Dios es nuestro pastor y nada nos falta

Dios es el amoroso pastor que nos da segura protección, abundante provisión y eterna dirección, porque es nuestro Dios quien nos guiará aún más allá de la muerte.

Dios te cuida en todas las áreas de tu vida, siempre está atento a tus necesidades y nunca dejará de operar en tu vida su amor y su gracia, en ese propósito maravilloso de hacerte perseverar hasta que recibas la exaltación gloriosa, donde ya no estarás en condiciones de padecer. Hoy debemos de escuchar la voz de Dios, quien nos dirige seguros y hará que a pesar de todo lo que suceda en la travesía, se cumpla su propósito.

Si Dios dirige nuestras vidas, tenemos la provisión, pero eso no significa que en algún momento no tengamos que experimentar escasez de cosas. Lo que esto significa, es que la carencia de cosas no podrá impedir que se cumpla el propósito de Dios, porque nuestra morada final no es bajo esta condición en la que ahora nos encontramos y porque no sólo de pan el hombre vivirá. Nada nos faltará con Dios, porque Él mismo es nuestra provisión.

Por otra parte, si Dios es nuestra protección es porque existen los valles peligrosos, es por esto que, la protección de Dios no implica la ausencia del peligro. Del mismo modo, Dios nos garantiza dirección, como el buen pastor que guía a su rebaño, esto demanda de nosotros atención y respuesta, lo cual implica obediencia para dejarnos llevar a la final morada, donde el pasto delicado y el agua tranquila serán abundantes.

Hoy debemos reconocer nuestra necesidad de Dios, aceptemos que sin Él estaremos perdidos, hambrientos, sedientos, desprotegidos, y por lo mismo siempre vulnerable a quien quiere destruir nuestra alma. Cuando se trata de caminar con Dios, en confianza y en obediencia, aun los senderos mas difíciles son deleitosos, porque siempre le hace sentir a nuestra vida, gozo sublime, paz eterna y esperanza segura.

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