Orar unos por otros atrae las bendiciones de Dios

La oración es un vínculo perfecto que nos une con Dios y con nuestros hermanos de todo el mundo.

Orar por nuestros hermanos que están en pruebas, es responsabilidad de todos, no sólo porque Dios nos pide orar unos por otros, sino que debe ser una decisión voluntaria producto de nuestro amor cristiano. Si orar por nuestros enemigos también es un deber cristiano , cuanto más debe ser nuestra dedicación para interceder a Dios por todos los creyentes del mundo que viven aflicciones.

Si reflexionamos más en esto, nos daremos cuenta que orar unos por otros nos hace estar ocupados y siempre perseverando con la fortaleza de Dios, pero también, hace sólidos nuestros lazos con Dios y con nuestros hermanos, porque finalmente, todos necesitamos de todos, ya que cada uno de nosotros, por una cosa o por otra estamos necesitados de la ayuda de Dios.

Cuando no ocupamos tiempo para orar por alguien muestra nuestro poco interés por las necesidades de los demás, y si somos indiferentes o indolentes con los demás ¿Dios oirá nuestras oraciones por nosotros mismos? Además es posible que los que no oran  por otros, tampoco tienen la fe y el hábito de orar por ellos mismos.

Mis amados hermanos, orar por los demás y por nosotros mismos, es la mejor inversión que podemos hacer de nuestro tiempo y de nuestras vidas, porque Dios es dueño de todo, puede suplir todas nuestras necesidades, además es capaz de socorrernos de cualquier adversidad que estemos enfrentando en este momento o en el futuro.

Ora por esa persona que tú sabes que necesita la ayuda de Dios, ya sea porque esta enferma, no tiene trabajo, no tiene el pan de todos los días etc., y también por aquellos que no creen, para que Dios ablande sus corazones y haga efectiva su palabra en ellos. ¡Ánimo en este día maravilloso! Y, a orar todos, y por todos.

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