Pongamos nuestra vida en las manos de Dios

No podemos vivir sin las bendiciones de Dios, nuestra vida no se entiende sin la intervención permanente de Él.

“Para quien Dios es lo más importante siempre estará seguro y rebosante de bendiciones.”

Nada ni nadie puede arrebatar nuestra vida de las manos de Dios, por eso es importante confiar en Él. La palabra confiar viene de “fiar”, lo cual significa; “colocarse o depositarse en Dios esperando con certeza que nos cuide y nos guarde”. De la misma manera, todas las bendiciones que Dios ha decretado como nuestras, van a llegarnos justo en el tiempo señalado por Dios y del mejor modo.

Todo esto que Dios promete y realiza, lo necesitamos necesariamente en nuestras vidas, por eso, también bien para nosotros lo más importante en la vida tiene que ser Dios. El interés que debemos tener por encima de todo debe ser la fidelidad a Dios y el servirle con toda nuestra fuerza.

No tenemos que buscar nada fuera de Dios, porque Él tiene todo lo que nuestra vida necesita. Pero aún más importante, Dios mismo se derrama en nosotros para que podamos rebosar de todo bien, como lo es el gozo y la paz, que son fundamentales  para que vivamos de la mejor manera.

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