Dios es nuestro eterno protector

Dios hace que nuestras complicadas travesías sean soportables con su presencia protectora.

“Estar bajo la sombra del Omnipotente nos hace habitar seguros, pero cuando algo malo nos sucede será porque rebeldemente abandonamos el refugio, aun así Dios va con nosotros para convencernos. También las complejidades que vivimos Dios las permite, pero las convierte en bendiciones.”

En cualquier lugar y bajo cualquier circunstancia Dios nos guarda. Así como no podemos desprendernos de nuestra propia sombra, Dios no nos deja. En medio de nuestros peregrinajes y travesías Dios va con nosotros; Cuando no hay agua hace que de las piedras broten manantiales. Cuando no hay comida en el desierto, hace caer pan y carne del cielo. Cuando el sol es golpeador nos hace sombra con una nube. Cuando la noche llega, su luz nos guía para no perdernos, y una columna de fuego nos cobija en la noche fría. El que hace caminos en el mar, el Todo Poderoso, es nuestro protector.

Con Dios a nuestro lado tendremos siempre refugio y un escudo inquebrantable. Cuando caminamos bajo la sombra de Dios al estar cansados nos da remanso. Miremos con fe al Señor para confiar en Él, y para dejarnos llevar mientras dure nuestro peregrinaje aquí, porque solo así, estaremos seguros en medio de las circunstancias extremas.

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