Nuestra vida debe estar cimentada en Cristo

Sólo por la fe en Cristo seremos elevando a lo más alto gloriosamente, porque en él los que tienen fe no serán derrotados por nada. Sólo Cristo es la base y la fortaleza de nuestra vida.

“Cristo es la base en la que debe descansar nuestra vida para irse edificando progresivamente hasta llegar a lo más alto donde podremos mirara a Dios. Solo con nuestra fe en Cristo podemos perseverar en medio de todos los golpes en esta vida, sin que nos derrumbemos y seamos destruidos.”

Toda nuestra vida debe estar fundamentada en Cristo. Nuestra fe debe tener su base en la encarnación, muerte, resurrección, ascensión y en la segunda venida de Cristo. Podríamos resumir todo esto, afirmando que el evangelio es el que le da solides a nuestra vida, es decir, la persona y la obra de Jesucristo cimienta bien nuestra vida, porque es sólo Cristo el que nos da vida eterna; nuestra vida inicia en Cristo, se edifica en Cristo y permanece por siempre en Cristo.

Si Cristo no ocupa el lugar principal en la vida humana, aunque se llegue muy alto con nuestros propios medios, recursos y habilidades, será cuestión de tiempo para el derrumbe y la ruina. Hay edificios que se han levantado gloriosamente, pero a través del tiempo comienzan por agrietarse, o por hundirse, así le sucede a los que desprecian la piedra principal, porque cuando llegan las pruebas y las tentaciones, no pueden soportar y todo se viene abajo.

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