Los cristianos nos necesitamos unos a otros

Dios nos capacita con su gracia y amor, para usarnos en el desarrollo de la vida cristiana de nuestro semejante. Dios espera que impactemos positivamente en la vida de nuestro prójimo para cuidar que no caiga, o para ayudarlo a levantarse si está caído.

Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado. Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo. Gálatas 6:1-2 RVR1960

La tolerancia es la muestra de compasión por los que sufren las consecuencias del pecado o las tribulaciones por la prueba de la fe. No podemos ayudar a los caídos si no los miramos con bondad a pesar de sus errores, pero también debemos estar dispuestos a poner el hombro para ser el soporte de quienes llevan cargas pesadas al ser probados.

Es deber cristiano asociarnos con los más débiles para ayudarlos a crecer en la vida cristiana, para lo cual necesitamos mucha paciencia y conocimiento del evangelio. Cuando alguien se ha extraviado del camino, debemos buscarlo hasta encontrarlo y ponerlo a salvo, tal y ha como  Jesús ilustra su amor por la oveja perdida.

Debemos ayudarnos mutuamente a fortalecernos en nuestras debilidades espirituales, porque donde tú eres débil yo puedo ser fuerte, y donde yo soy débil, tú puedes ser fuerte. En esto se muestra el amor, en que nos cuidemos los unos a los otros, y en que estemos juntos para ser fuertes.

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